La convocatoria se llevó a cabo temprano, cerca de las 8:30 hora local, y muchos optaron por intercambiar las tradicionales bebidas previas al partido por mate, café o té. Desde primeros momentos, los bombos empezaron a sonar y las banderas no tardaron en hacerse notar, predominaron los colores celeste y blanco.
A tan solo dos horas de iniciar el encuentro, un nutrido operativo policial acompañó a los hinchas en su trayecto hacia el estadio. A medida que avanzaban, más fanáticos se sumaban a la multitud, convirtiendo el momento en una verdadera celebración. Los empleados de los comercios de la zona, acostumbrados a la calma de esta época del año, no dudaron en sacar sus teléfonos para capturar esta expresión de argentinidad.
Una bandera que se destacaba expresaba: “Lionel Andrés Messi. Gracias eternas por tu fútbol”, mientras que otros emblemas exhibían imágenes de íconos como Diego Armando Maradona, Lionel Messi y Carlos “Indio” Solari. El ambiente se tornó un verdadero crisol de culturas, uniendo no solo a argentinos provenientes de diversas provincias, sino también a extranjeros que decidieron unirse al festejo en apoyo a la Selección.
Si bien la forma de manifestar el apoyo ha evolucionado, la pasión por la Selección permanece inalterable y ningún resultado cambiará ese sentimiento.
