Cada vez es más difícil encontrar voces que apoyen al gobierno de Javier Milei sin ponerle alguna objeción a la gestión.
Aun el más antiperonista y sostenedor de cualquier gobierno que no sea de ese signo político, reconoce el fracaso del plan económico.
Pero el caso de Ar12 fue aun más pleno, porque salió a la calle y lo que recogió fueron puras quejas, incluso de aquellos que reconocieron que lo votaron.
