ESPECTÁCULO

El dato clave que revelaron los bomberos en la casa de la anestesista hallada muerta en Corrientes

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El caso de Eduarda Fátima Bergalli, la anestesista de 37 años hallada muerta en el patio de su casa de Esquina, Corrientes, quedó envuelto en una investigación judicial por muerte dudosa, pero en las últimas horas apareció un dato que podría volverse decisivo para entender qué pasó.

El jefe de los bomberos que ingresaron a la vivienda sostuvo que, cuando intentaron asistirla, la profesional ya llevaba un tiempo fallecida. Esa observación, hecha en el mismo lugar del hallazgo, empezó a tomar peso porque podría ayudar a fijar una cronología preliminar de la muerte y, sobre todo, a cruzar los tiempos de la escena con lo que determinen la autopsia y las pericias forenses.

La secuencia comenzó durante la mañana del miércoles 20 de mayo, cuando vecinos alertaron a los Bomberos Voluntarios de Esquina por un supuesto incendio o presencia de humo en una vivienda ubicada sobre Sargento Cabral al 700, entre 25 de Mayo y General Velasco.

Sin embargo, cuando la dotación llegó al domicilio, no encontró ningún foco ígneo. Lo que había era otra escena: la de una mujer tirada en el patio, inconsciente y sin signos vitales. A partir de ese momento, el operativo cambió por completo y pasó de una salida por incendio a una intervención de emergencia médica y, minutos después, a una escena bajo investigación judicial.

Las autoridades presentes en inmediaciones de la casa de Eduarda Fátima Bergalli, la anestesista de 37 años hallada muerta.

Fue en ese contexto que Gabriel Gutiérrez, jefe del cuerpo activo de Bomberos de Esquina, aportó la frase que hoy aparece como una de las claves del expediente. Según su relato, un bombero que también es inspector ingresó primero y comenzó de inmediato con las maniobras de RCP, que se extendieron aproximadamente diez minutos, pero sin resultado.

Después llegó la observación más sensible: “Aparentemente la persona ya llevaba un tiempo fallecida”, afirmó. Esa impresión se vinculó al estado corporal que presentaba la víctima al momento del hallazgo.

Ese detalle no es menor. En una causa de estas características, establecer si la víctima había muerto instantes antes del arribo de los rescatistas o si ya llevaba un lapso más prolongado sin vida puede modificar la reconstrucción completa del caso.

No define por sí solo la causa del fallecimiento, pero sí puede ayudar a ordenar la línea temporal: cuándo ocurrió la muerte, cuánto tiempo pasó hasta que alguien dio aviso, y si los relatos iniciales coinciden o no con el cuadro observado por quienes intervinieron primero. Por eso, el dato que dieron los bomberos no funciona solo como una descripción de la escena, sino también como una pieza que deberá ser contrastada con la autopsia y con las demás pericias.

Hasta ahora, la Justicia no cerró ninguna hipótesis. En la vivienda se encontraba la pareja de Bergalli, identificada como N.M.P., quien aportó una versión inicial sobre cómo encontró a la anestesista.

Pero lejos de dar por terminado el asunto, el fiscal Gustavo Mosquera dispuso la preservación de la escena, el relevamiento del domicilio y el traslado del cuerpo al Instituto Médico Forense de la ciudad de Corrientes para la realización de la autopsia. Ese examen será el que determine con precisión la causa de muerte, la posible data del fallecimiento y si existen o no elementos compatibles con la intervención de terceros.

El expediente, además, se abrió en medio de una fuerte conmoción local. Bergalli era una profesional conocida en Esquina, por lo que la noticia de su muerte generó un fuerte impacto entre vecinos, pacientes y colegas. Pero más allá de ese costado humano y comunitario, lo que hoy concentra la atención es el trabajo técnico: la autopsia, la recolección de rastros y el análisis de los testimonios.