En algún momento -posiblemente como resabio de la figura de su padre- Alejandro Roztchner fue considerado un hombre con pensamiento interesante.
Así se vendió durante el macrismo y logró embaucar a unos cuantos atrás de algunas ideas antojadizas que no llegaron a ningún lado.
Pero ahora encontró su lugar en el mundo con la llegada de Javier Milei al poder, donde pudo soltar sus argumentos simplistas -no muy diferentes a los del Gordo Dan- como si fueran verdades reveladas.
