ESPECTÁCULO

Por qué algunos perros giran varias veces sobre sí mismos antes de acostarse

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Quienes conviven con perros seguramente vieron esta escena cientos de veces. El animal encuentra un lugar para descansar, empieza a caminar en círculos durante unos segundos y recién después se acuesta.

Algunos dan una sola vuelta. Otros giran dos, tres o incluso más veces antes de acomodarse definitivamente.

Es un comportamiento tan frecuente que muchas personas ni siquiera se preguntan por qué ocurre. Sin embargo, la explicación está relacionada con conductas muy antiguas que los perros conservan hasta hoy.

Mucho antes de vivir dentro de casas y departamentos, los antepasados de los perros dormían al aire libre. Antes de acostarse, solían inspeccionar el terreno y acomodar la vegetación para crear un espacio más cómodo y protegido.

Aunque hoy descansen sobre almohadones, camas o mantas, ese comportamiento sigue presente de alguna manera.

Esto explica por qué muchos perros parecen «preparar» el lugar antes de dormir, incluso cuando la superficie ya está perfectamente acomodada.

También existe una cuestión vinculada al confort físico. Girar les permite encontrar una posición que les resulte más cómoda para descansar. De forma similar a como muchas personas acomodan la almohada o cambian varias veces de postura antes de dormir, los perros realizan pequeños movimientos para sentirse mejor.

La clave está en que el descanso es un momento importante de vulnerabilidad para ellos.

Por eso algunos perros parecen especialmente meticulosos al elegir cómo y dónde acostarse. Antes de relajarse por completo, buscan asegurarse de que el lugar les resulte cómodo y seguro.

Algo parecido ocurre cuando rascan una manta, empujan almohadones o mueven su cama antes de acostarse. Son conductas que forman parte de la preparación para el descanso.

También influye el entorno. Algunos perros giran más cuando están en lugares nuevos o cuando hay mucho movimiento alrededor. En esos casos, el comportamiento puede funcionar como una forma de evaluar el ambiente antes de relajarse.

Es más común de lo que parece que un perro modifique estas pequeñas rutinas según el lugar donde duerma.

Por ejemplo, muchos animales que descansan en el sillón realizan menos vueltas que cuando se acuestan sobre una manta en el piso. Otros desarrollan rituales muy específicos que repiten exactamente igual todos los días.

Mientras el perro se vea cómodo, relajado y no presente dificultades para acostarse o levantarse, este comportamiento suele considerarse completamente normal.

De hecho, forma parte de esos hábitos cotidianos que muestran cómo algunos instintos siguen presentes incluso después de generaciones viviendo junto a las personas.

En definitiva, cuando un perro gira varias veces antes de acostarse, generalmente está combinando comodidad, rutina e instintos heredados de sus antepasados. La clave está en entender que muchas conductas que parecen extrañas tienen raíces muy profundas y siguen formando parte de la vida cotidiana de nuestras mascotas.