Se llama Pablo Feijoo y es hijo de una de las jubiladas prestamistas de Manuel Adorni, al que la justicia investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
Este jueves en los tribunales de Comodoro Py, el hombre reveló que el jefe de Gabinete mantiene una deuda «de palabra» y no documentada por u$s65 mil.
¿En concepto de qué? De una serie de trabajos de refacción realizados en el departamento ubicado en el barrio porteño de Caballito, comprado por el funcionario en mediante una hipoteca.
«Ese departamento fue el cual dos jubiladas pusieron u$s100 mil cada una, préstamo que se le hizo al jefe de Gabinete sin ningún tipo de interés para que, llegado a noviembre, lo pueda pagar. Al momento, Adorni solo pagó u$s30 mil del capital inicial», recordó la periodista Martina Garbarz en C5N.
Según declaró el hijo de Betríz Viegas, el propio funcionario fue quien se comunicó telefónicamente con él para decirle: «Necesito mudarme ya, estoy desesperado, me quiero mudar. ¿Tenés algo para ofrecer?», debido a que se su amigo se empleaba como corredor inmobiliario y aparece señalado como quien organizó la compraventa del departamento ubicado en la calle Miró.
LAS PREGUNTAS DEL JUEZ
El juez preguntó por qué la transferencia final del departamento se hizo por un total de u$s230 mil, sin en principio la dueña de la inmobiliaria había declarado que la operación se pudo haber concretado por u$s345 mil.
Feijoo respondió que él acordó un valor de compra con el primer dueño de US$200.000, debido a que el lugar tenía varias refacciones a realizar por un costo u$S65.000.
El detalle de la declaración marca entonces que valor final del departamento fue de u$S295.000, desagregado de la siguiente manera: u$s30.000 que Adorni le entregó en mano, u$S200.000 que formaban parte de la hipoteca y otros u$S65.000 que se trató una deuda “acordada de palabra” con el funcionario y no documentada.
