Más de 40 países exigieron ayer a Irán la reapertura «inmediata e incondicional» del Estrecho de Ormuz durante una cumbre virtual convocada por el Reino Unido, en medio de una escalada de tensión que ya impacta en el comercio global y los precios de la energía.
Del encuentro participaron delegaciones de todos los continentes y organismos como la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Unión Europea (UE). La secretaria de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper, aseguró que avanzarán con «todas las medidas diplomáticas, económicas y coordinadas posibles» para forzar la reapertura de la vía marítima.
La funcionaria advirtió que los ataques atribuidos a Irán afectan directamente al transporte marítimo internacional y generan consecuencias económicas a escala global. Según explicó, la crisis ya repercute en el precio de los combustibles, el transporte aéreo y el envío de insumos clave como fertilizantes y gas.
El Estrecho de Ormuz fue definido como uno de los corredores más críticos del mundo para las exportaciones energéticas, ya que por allí transita el 20% de comercio mundial de petróleo. Su interrupción tiene efectos inmediatos en el suministro global, con impacto directo en los mercados y en la estabilidad económica.
Durante la cumbre se evaluaron acciones coordinadas, incluyendo mayor presión diplomática, sanciones económicas y medidas para liberar buques y tripulaciones retenidas en la zona.
El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, pidió una desescalada del conflicto y advirtió que las soluciones militares no son suficientes para resolver la crisis.
Según datos del organismo, unos 20.000 marineros permanecen varados en el Golfo Pérsico. Desde el 28 de febrero, cuando comenzaron las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, se registraron al menos 21 ataques a buques mercantes, con un saldo de 10 muertos y varios heridos.
Emiratos Árabes, «listo» para secundar a EEUU
Emiratos Árabes Unidos (EAU) está listo para participar en cualquier acción destinada a garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz, en medio de las actuales tensiones regionales, señaló ayer un alto funcionario.
Khalifa Shaheen Al Marar, ministro de Estado de EAU, afirmó en una entrevista que EAU está listo para contribuir a los esfuerzos que garanticen la seguridad de las rutas marítimas en la vía navegable estratégica.
El ministro subrayó que el estrecho de Ormuz es una vía internacional regida por el derecho internacional, y que cualquier intento de cerrarlo violaría el derecho internacional y amenazaría la seguridad global.
Además, añadió que EAU buscará salvaguardar sus derechos luego de lo que describió como agresión iraní, al tiempo que reafirmó la disposición del país para participar en medidas colectivas para garantizar la estabilidad regional.
Israel y Estados Unidos lanzaron ataques conjuntos contra Teherán y varias otras ciudades iraníes el 28 de febrero, matando al entonces líder supremo de Irán, Ali Jamenei, junto con altos mandos militares y civiles.
Irán respondió con oleadas de ataques con misiles y drones contra activos de Israel y Estados Unidos en Medio Oriente.
