Antonio Aracre parece disfrutar el hecho de tirarse sobre la granada e intentar de justificar lo injustificable.
Ahora salió a defender los viajes de Adorni asegurando que eran para promocionar las inversiones en la Argentina, hasta que Diego Brancatelli le recordó que fue el mismo Adorni el que contó que esos viajes eran vacaciones con su familia.
Ante esta realidad Aracre redobló la apuesta y aseguró que “todo el mundo” se toma un tiempo de sus vacaciones para hacer algo de trabajo. El resto del panel tuvo piedad y no se le rieron en la cara, tal vez, por puro compañerismo.
