Salta cuenta con un tesoro termal único en el mundo por sus características geográficas, geológicas e históricas. Son las termas de Rosario de la Frontera, poseedora de aguas potables, que llevan el nombre de su visionario impulsor el Dr. Antonio Palau (1838-1906).
Aguas maravillosas
Palau fue un médico español que a puro esfuerzo levantó un extraordinario complejo edilicio para el aprovechamiento de las aguas como medicina y recreación. El Hotel Termas es un orgullo para Salta y el país. Allí se alojaron figuras trascendentes de la historia argentina, entre ellas presidentes como Sarmiento, Avellaneda, Mitre, Roca, Victorino de la Plaza e Irigoyen, escritores como Juana Manuela Gorriti, Roberto Payró, Miguel Cané y Victoria Ocampo, la gran artista salteña y universal Lola Mora, viajeros decimonónicos como el sabio Ludwig Brackebusch y sigue una lista interminable de cantantes, actores, actrices, empresarios, deportistas, científicos, médicos, hombres de leyes, diplomáticos, nobles de la realeza europea y demás figuras que dejaron allí su nombre e impronta.
La calidad y variedad de las aguas, algunas frías y otras hirvientes, unas potables y otras fuertemente mineralizadas, hicieron de las termas un lugar especial con una larga evolución geológica hasta llegar a la situación actual.
La composición química de las aguas atrajo el interés de los químicos desde el siglo XIX. Entre ellos, los alemanes Federico Schickendantz y Max Siewert, este último un afamado químico de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba que fue derivado por Sarmiento a Salta. En el siglo XX se suman nombres como el francés Maurice de Thierry que había trabajado en Francia con los descubridores de la radiactividad, el alemán Juan Rassmuss que hizo además un prolijo estudio geológico y el argentino Hércules Corti. A ellos hay que agregar nombres como el Dr. Benigno Vallejos y el Dr. Eliseo Cantón, entre muchos otros. Entre 1876 (M. Siewert) y 1925 (J. Rassmuss), hubo toda clase de estudios científicos, técnicos y periodísticos publicados en libros, artículos, diarios y revistas que rescataban aspectos diversos del Complejo Termal. Luego hay un largo hiato con escasa información.
Los secretos de las termas
En 1973 el Dr. Carlos H. Moreno Espelta (1920-2010) creó un programa de investigaciones en el Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Salta titulado «Estudio de los Recursos Geotérmicos del NOA». Invitó a dos de sus estudiantes avanzados y ayudantes de cátedra a realizar sus tesis de grado en la sierra de la Candelaria. A Eduardo Carbajal (f.) le ofreció estudiar el arroyo de la Cueva del Negro y a Julio Eduardo Arias (f.) la quebrada de Las Bateas. La idea era identificar las formaciones geológicas que conforman la sierra de La Candelaria, analizar el sistema de fallas tectónicas y profundizar en el modelo sobre la surgencia de las aguas termales.
En mi carácter de estudiante de geología de la UNSa me sumé a esas actividades como ayudante de campo en 1973 y en 1975 fui nombrado como Auxiliar de Investigación en el marco de dicho programa geotérmico del CIUNSa. En 1975 se publicó un estudio pionero titulado «Geología del área termal de Rosario de la Frontera y sus posibilidades Geotérmicas», firmado por Carlos H. Moreno Espelta, José G. Viramonte y Julio E. Arias en las actas del II Congreso Iberoamericano de Geología Económica.
Dicho trabajo fue el disparador de numerosos estudios científicos que vendrían a posteriori entre ellos los de los geólogos José Viramonte, Gerardo Márquez, Raúl Seggiaro, Agostina Chiodi y sus amplios equipos de colaboradores nacionales e internacionales. Hoy se conoce con mucha mayor precisión el sistema termal de Rosario de la Frontera, no solamente en la geología regional y local, sino también en los aspectos hidrogeológicos que calientan el agua y la llevan a la superficie.
La fantástica dinámica
El espectacular cordón orográfico sierra de La Candelaria es un componente de los Andes orientales dentro de la unidad morfotectónica de las Sierras Subandinas y forma parte de la Provincia Geológica de Santa Bárbara. Conforma una estructura anticlinal abrazada por fallas tectónicas de varios tipos.
El bloque está compuesto por rocas muy antiguas en el núcleo, esto es basamento precámbrico, rodeado por rocas cretácicas del tiempo de los dinosaurios y a su vez rodeado por rocas jóvenes del Terciario y Cuaternario. Rocas que van desde un millón de años en los bordes hasta más de 500 millones de años en el núcleo de la sierra, que se elevan desde los 900 m hasta más de 2.200 m sobre el nivel del mar y captan hasta 1.000 mm de precipitación anual. Es interesante destacar que entre 17 y 14 millones de años atrás se produjo el «Óptimo Climático Mioceno», un calentamiento global que generó extensos desiertos y convirtió a la región en un Sáhara. Arenas rojas de dunas fósiles se conservan en la llamada Formación Río Seco.
Luego el mar ingresaría al interior de América del Sur y cubriría extensas regiones llegando hasta el pie de los Andes y dando lugar a la depositación de la Formación Anta entre 14 y 12 millones de años atrás. Donde las aguas del mar entraron a las zonas calientes y se juntaron con otras de ríos o lagunas, la evaporación comenzó a precipitar sales de muchos tipos. Se depositó sal gema que en Tucumán se explota de las salmueras subterráneas de Vipos para su comercialización como sal de mesa, sulfato de calcio como yeso o alabastro, sulfato de sodio así como calizas, arenas silíceas y ferruginosas, cenizas volcánicas, arcillas rojas y verdes, en fin, un amplio espectro de litologías sedimentarias.
Curiosamente las aguas calientes que ingresan al campo termal ascienden en gran parte por capas de esa formación geológica y de allí la variedad y cantidad de aguas que afloran como saladas, sulfatadas, carbonatadas, ferruginosas, silicosas, entre otras.
Las capas de la Formación Anta son el basamento del Hotel y se observan a orillas del camino de acceso. Los arroyos que se originan en la zona toman nombres como Salado y Saladillo y hacen referencia a la salinidad del lugar. Pero la singularidad es que hay aguas completamente potables que también surgen del complejo termal.
El calor de las profundidades
El agua Palau es una de las pocas del mundo que toma el nombre de una persona, como lo fue el Dr. Antonio Palau. El polaco Rudolf Zuber que vino a estudiar nuestro petróleo en el siglo XIX al volver a su patria hizo perforar un pozo profundo donde se obtiene la cotizada «Zuber Wasser» que lleva su nombre. Es un agua fuertemente mineralizada rica en sodio, calcio, magnesio y litio, con un delicado equilibrio químico que la hizo altamente recomendable como bebida anti-resaca. Se cuenta que los polacos, los domingos a la mañana, se toman una botella de agua Zuber para recomponerse de las libaciones del día anterior.
Las termas de Rosario de la Frontera son la consecuencia de una cantidad de causalidades y casualidades en su historia geológica. Las lluvias orográficas del anticiclón atlántico golpean sobre la sierra de Medina, las aguas meteóricas se infiltran a gran profundidad y se calientan por el grado geotérmico, viajan por el subsuelo hasta que se encuentran con el bloque tectónico de la sierra de La Candelaria, ascienden por los planos de falla, se canalizan a través de formaciones geológicas con distintas composiciones mineralógicas y salen a la superficie llegando a hervir en algunos puntos.
No existen volcanes ni calentamiento volcánico como ocurre en la Puna. El calentamiento es por grado geotérmico. Algo que es normal en el planeta Tierra y que en promedio aumenta un grado centígrado por cada 30 m que bajamos en profundidad. Es la razón por la que hay que refrigerar las minas que explotan oro en Sudáfrica a varios kilómetros bajo tierra.
Enorme patrimonio natural
La singularidad de las termas de Rosario de la Frontera consiste en esa concurrencia de factores geológicos, tectónicos, orográficos, hidrogeológicos y climáticos. Estos y otros conceptos fueron parte de la conferencia del suscripto en el «Salón Dorado» del Hotel Termas el viernes 26 de junio de 2026 que fuera organizada por instituciones educativas de Rosario de la Frontera. Fueron además conferenciantes el profesor Carlos Jesús Maita que abordó aspectos históricos del Complejo Termal; la Lic. Graciela E. Walter, especialista en turismo, que puso el foco en el nacimiento del turismo argentino en ese lugar y la Geól. Florencia E. Sandullo, que realizó un estudio geológico comparativo entre los complejos termales de Rosario de la Frontera y El Sauce de General Güemes. Más de 200 alumnos de escuelas primarias y técnicas estuvieron presentes bajo la supervisión de sus docentes y directivos, entre ellos Marcos A. Romano, Sandra del Valle Caterinuzzi, Claudia S. Lobo, Ramón R. Ferreyra y Pablo J. Molina de las escuelas de Educación Técnica N° 3132 y «Pachi Gorriti» N° 4104, así como autoridades municipales como el intendente Kuldeep Singh y su señora esposa Kiran Sidhu, la directora de Turismo Valeria Luque, la directora del CECAM María Laura Rivero, Paul Teves y personal del Hotel Termas, ediles e invitados especiales. El encuentro sirvió para llamar la atención de los niños y jóvenes de Rosario de la Frontera sobre el enorme patrimonio natural y cultural que representa su afamado complejo termal, orgullo genuino para Salta y Argentina.
