ESPECTÁCULO

La costumbre que tienen muchas personas al despertarse y que puede aumentar el cansancio durante el día

Escuchar la nota

Para muchísima gente, el despertador del teléfono es también el inicio inmediato de la rutina digital. Apenas suena la alarma, empiezan los mensajes, las redes sociales, los mails o las noticias. Sin darse cuenta, el cerebro pasa de estar dormido a recibir una enorme cantidad de estímulos en cuestión de segundos.

Ese cambio brusco puede generar sensación de saturación desde temprano, incluso antes de levantarse de la cama.

Muchas personas sienten que arrancan el día “apuradas” aunque todavía ni siquiera se hayan levantado. Y muchas veces esto tiene relación con la cantidad de información que consumen apenas despiertan.

Algo bastante común es entrar a redes sociales “solo un minuto” y terminar pasando más tiempo del esperado mirando publicaciones, videos o noticias. Cuando eso ocurre, el cuerpo sigue quieto, la rutina se demora y la sensación de cansancio puede extenderse durante toda la mañana.

También influye el tipo de contenido que aparece a primera hora. Mensajes laborales, noticias negativas o discusiones en redes pueden alterar el estado de ánimo desde el comienzo del día. El problema no es solamente usar el celular, sino hacerlo apenas despertar y de manera automática.

Es más común de lo que parece que muchas personas arranquen la jornada mentalmente agotadas antes incluso de desayunar.

Otro detalle importante tiene que ver con el descanso. Hay quienes apagan la alarma y siguen usando el teléfono acostados con la luz apagada. Eso hace que el cerebro permanezca en una especie de transición rara entre descanso y actividad, dificultando el verdadero despertar.

Por eso muchas personas sienten que, aunque durmieron varias horas, igual arrancan el día con pesadez o falta de energía.

La clave está en cómo se empieza la mañana. Pequeños hábitos cotidianos pueden modificar bastante la sensación general del día, incluso sin cambios extremos en la rutina.

Algo tan simple como levantarse primero, abrir una ventana, tomar agua o esperar unos minutos antes de mirar el celular puede ayudar a que el cuerpo se active de otra manera.

No se trata de eliminar completamente el teléfono ni de hacer rutinas imposibles. De hecho, para muchas personas el celular es parte inevitable del trabajo y la organización diaria. Pero sí puede ser útil evitar que sea lo primero que aparece frente a los ojos cada mañana.

También hay quienes notan diferencias cuando dejan el teléfono lejos de la cama o usan despertadores tradicionales para no depender tanto del dispositivo al despertarse.

En definitiva, revisar el celular apenas uno abre los ojos es un hábito completamente natural hoy en día, pero que puede aumentar la sensación de cansancio mental y saturación durante el día. La clave está en darle al cerebro unos minutos de transición antes de entrar de lleno en el ritmo cotidiano.