Diversos dirigentes sindicales mantienen canales de diálogo informales con el gobierno actual, que podrían formalizarse si finalmente se decide solicitar una audiencia con el nuevo ministro coordinador.
Santilli, con un marcado perfil político, tuvo un rol significativo durante su gestión al frente del Ministerio del Interior, donde trabajó para restablecer el vínculo con los gobernadores partidarios del diálogo y lograr la aprobación de la reforma laboral, entre otras iniciativas. En esa fase, también actuó como principal interlocutor del Gobierno con la CGT y mantuvo contacto constante con sus líderes.
Este antecedente podría facilitar la posibilidad de volver a una mesa de diálogo. Sin embargo, coexiste con la presión de sectores más radicalizados que reclaman la convocatoria a una nueva huelga general.
Desde la central obrera se mencionó que la decisión sobre la solicitud de audiencia con Santilli aún no está tomada y que se evaluará nuevamente en las próximas horas. ‘Estamos esperando a ver qué hace Santilli para pedirle alguna reunión’, indicaron los dirigentes sindicales.
Por el momento, ambas alternativas permanecen abiertas. Por un lado, continúan con el desarrollo de un esquema de protestas escalonadas. Al mismo tiempo, están atentos a los primeros movimientos del nuevo gobierno antes de tomar una decisión sobre si abrirán un canal de diálogo institucional.
La relevancia de esta decisión radica en que, hasta ahora, la CGT había optado por implementar un plan de lucha gradual en oposición, entre otros asuntos, a la reforma laboral promovida por el oficialismo. Sin embargo, la ejecución concreta de ese plan todavía carece de fechas confirmadas.
Este martes, la CGT se reunió, pero el encuentro no se centró en la estrategia de protesta anunciada. Según se ha informado, gran parte de la reunión se dedicó a la crisis que afecta al sector avícola, con repercusiones sobre miles de puestos de trabajo.
La preocupación entre los sindicalistas se centra en el riesgo que enfrentan varias plantas, especialmente en Entre Ríos, donde esta actividad tiene gran importancia. En este marco, los dirigentes debatieron junto a representantes de la cámara empresarial y de los sindicatos del sector diversas alternativas para intentar abrir vías de diálogo que permitan aliviar el conflicto.
Esa discusión ocupó el foco de la agenda del día, y la definición sobre las acciones de protesta quedó nuevamente postergada. Tampoco se registraron avances en relación a un posible encuentro con el nuevo jefe de Gabinete, una posibilidad que surgió entre los líderes cegetistas tras los cambios en el Gobierno.
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT decidió no convocar, por el momento, a un nuevo paro general, optando por un sistema de movilizaciones lideradas por distintos gremios, culminando en una movilización federal como la acción más significativa.
Durante esa presentación, el cosecretario general Jorge Sola destacó que la central obrera no establecería un cronograma anticipado. ‘No estamos poniendo plazos, ni los hemos puesto jamás. Lo haremos de manera estratégica para que la protesta sea visible’, aseguró.
Además, se confirmó la creación de una mesa de acción para coordinar las protestas en conjunto con otras organizaciones sindicales y sociales. Mientras se desarrolla dicho esquema, la CGT ha decidido postergar tanto la definición del calendario de medidas como la posible solicitud de reunión con Santilli para los próximos días.
