Desde la entidad mencionaron que la actividad estuvo influenciada por diversos factores, incluyendo condiciones climáticas adversas en varias partes del país, la proximidad de las vacaciones de invierno y el comienzo del Mundial de Fútbol 2026, los cuales alteraron los hábitos de consumo y de viaje.
El gasto diario promedio por turista fue de $109.013, lo que marcó una caída real del 3,5% en comparación con el mismo feriado del año previo. Asimismo, la estadía promedio se redujo de 2,3 a 2 días, evidenciando una tendencia que se ha ido consolidando a lo largo del año: escapadas más breves, decisiones más tardías y un consumo más moderado.
No obstante, en comparación con el feriado del 17 de junio de 2025, la afluencia de viajeros aumentó un 37,7%. Sin embargo, desde la Confederación aclararon que esta diferencia se debe a que el año anterior el feriado de Güemes coincidió muy cerca del Día de la Bandera, generando dos fines de semana largos consecutivos y un desplazamiento turístico mucho más significativo.
Los destinos relacionados con la naturaleza, la nieve y actividades al aire libre fueron los preferidos. En la Patagonia, destinos como Bariloche, San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Ushuaia se destacaron, beneficiados por las primeras nevadas de la temporada. En el Litoral, Puerto Iguazú, los Esteros del Iberá y las termas entrerrianas también atrajeron a numerosos visitantes, mientras que Salta experimentó un significativo flujo de turistas debido a los actos y homenajes en honor a Güemes.
La Ciudad de Buenos Aires también tuvo un desempeño notable, recibiendo alrededor de 80.000 turistas nacionales e internacionales, con una ocupación hotelera promedio del 60% y un impacto económico proyectado en $22.000 millones. La inauguración del Fan Fest del Mundial, junto con una variada oferta cultural y gastronómica, contribuyó a atraer a los visitantes.
Hasta el momento en 2026, se han registrado seis fines de semana largos en los que viajaron más de 10,3 millones de turistas, generando un movimiento económico de más de $2,8 billones. Sin embargo, el sector sigue mostrando niveles por debajo de los del año anterior, en un entorno caracterizado por la prudencia en el gasto y la reducción de las estadías.
