“Los dólares van a llover, problemas de pago de la deuda no va a haber, la macro va a estar bien. Ahora hay que meterse en la micro”, sostiene un funcionario del Gobierno. Este enfoque, que podría considerarse casi como un sacrilegio para quienes defienden el liberalismo, ha estado presente en las conversaciones de distintos miembros del equipo económico en las últimas semanas. A pesar de que en público se pueden cuestionar ciertos datos, la economía aún no muestra perspectivas positivas para todos los sectores. La percepción general es que lo peor para la microeconomía ya ha pasado, aunque lo mejor aún no se visualiza. Sin embargo, la macroeconomía parece estar en un camino favorable. Si bien queda mucho por hacer, las expectativas de quienes analizan el mediano plazo son notablemente más optimistas que las de 2023, cuando el país parecía estar a la deriva. Una indicación en este sentido es que ya no existe la Argentina en liquidación. La compraventa de empresas ha disminuido, con precios más elevados y negociaciones más cuidadosas. No hay vendedores extranjeros que escapen desesperadamente de un mercado que los trató mal durante años, ni empresarios locales dispuestos a comprar a precios irrisorios. “Los compradores nacionales vemos todo caro; los internacionales solo están avanzando en sectores estratégicos, como el de la energía o la minería. Por otra parte, en otras industrias comienzan a observarse consolidaciones, como en el mercado de capitales o en el de seguros, pero no se evidencian transacciones de gran magnitud”, explica un empresario local muy activo. La chilena CMPC (Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones), uno de los mayores conglomerados forestales y papeleros de América Latina y el mundo, ha puesto a la venta su negocio forestal en Argentina, que abarca unas 57.000 hectáreas en Misiones y Corrientes. La firma también tiene operaciones en la fabricación de papel higiénico, pañales y servilletas bajo la marca Softys, las cuales no forman parte del proceso de venta. Varios empresarios locales están interesados en adquirir el negocio, pero hasta ahora no han logrado acercarse al precio solicitado. Situaciones similares se presentan con la venta del complejo Norcenter en la Panamericana y con la operación de Carrefour, que permanece en suspenso tras no haber conseguido ofertas satisfactorias por parte de los interesados, como el Grupo De Narváez y Cencosud, quienes especulaban con una cifra cercana a los US$1000 millones. En el sector petrolero, las transacciones avanzan sin tregua. Se aguarda la conclusión de la venta del 70% que YPF posee en Metrogas, con fecha de presentación de ofertas para el 7 de julio, mientras que se llevan a cabo conversaciones para la venta de áreas petroleras que han quedado vacantes tras la salida de la empresa estatal. Entre los interesados, se encuentra el exministro y accionista de Edenor, José Luis Manzano. La eléctrica también podría volver a emitir deuda para financiar su expansión, según rumores que circulan en el ámbito financiero. Asimismo, el grupo Edison, dirigido por los hermanos Neuss, ha comenzado a evaluar el interés del mercado de capitales para emitir deuda a través de una de las distribuidoras del Norte que adquirieron el año pasado, con la intención de financiar su crecimiento en otras inversiones en el sector energético. La posibilidad de negocios es considerable. Mientras el caso de Adorni acapara la atención mediática y política, el interés internacional por Argentina permanece firme. En este sentido, la Semana Argentina en Nueva York, así como otros eventos en París anunciados por el presidente, se verán complementados por diversas actividades. La próxima semana, gracias a Banco Itaú, una delegación de empresarios argentinos y funcionarios del equipo económico se trasladará a Brasil para participar del Argentina Day, entre los cuales estarán Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Mariano Bosch (Adecoagro) y el viceministro de Economía, José Luis Daza. Es una paradoja que el banco brasileño, que recientemente vendió su filial en el país al Macro por solo US$50 millones (un precio irrisorio), ahora identifique oportunidades en el mercado argentino. También la Cancillería está trabajando para organizar una Argentina Week en Londres en octubre, programada un mes después de la de París. Sería un signo significativo si el presidente Javier Milei asistiera a dicho evento, tal como lo hizo en Nueva York. Cabe recordar que el último presidente argentino en visitar el Reino Unido en una visita de Estado fue Carlos Menem en 1998. El viaje de Milei, sin embargo, dependerá de la evolución de la política británica, que actualmente enfrenta sus propias complicaciones. Para cuando se realicen estas nuevas rondas de inversión durante el segundo semestre, y a diferencia de lo ocurrido en Nueva York, el equipo económico espera poder demostrar que la inflación está en proceso de descenso, además de tener un horizonte financiero despejado. Con las garantías confirmadas del Banco Mundial y del BID para facilitar que Argentina se financie a tasas más bajas con entidades internacionales, parece más realista que haya dólares disponibles para el pago de la deuda. El Tesoro ha estado acumulando reservas en dólares para afrontar los vencimientos de julio, habiendo adquirido US$150 millones en el mercado cambiario y otros US$600 millones directamente del Banco Central. Con el riesgo país en disminución, no se descarta que el Ministerio de Economía intente emitir deuda en el mercado durante el segundo semestre, algo que los bancos internacionales han sugerido al ministro Luis Caputo, quien ha demostrado ser flexible en sus enfoques. Mientras la macroeconomía trae noticias alentadoras, en la microeconomía, las empresas continúan enfrentando desafíos. Recientemente, la factura de electricidad se convirtió en un tema candente entre los industriales, ya que muchos recibieron aumentos en mayo de casi el 100%. El incremento en el costo de generación reportado por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico sorprendió a muchos. Este aumento fue motivo de discusión en diversas cámaras empresariales. Comparado con años anteriores, el costo de la energía en mayo de este año superó ampliamente los valores registrados en ese mismo mes. El sinceramiento de precios y la búsqueda de eficiencias se convierte, para numerosas compañías, en un proceso interminable. “Y que esperen a ver las facturas de junio y julio”, advierte un especialista del sector energético. Todo esto ocurre en un contexto donde los márgenes de maniobra son limitados. Las proyecciones iniciales de la Unión Industrial Argentina anticipan para mayo una caída de la actividad de alrededor del 5% interanual y del 0,8% en comparación con abril, con un desempeño nuevamente heterogéneo según el sector. “El consumo”, reconoció un empresario con fuerte presencia en el sector minorista, “no continuó cayendo, pero sigue débil, con algunas categorías como bebidas todavía más flojas. Abril fue mejor que marzo; mayo ha sido similar a abril y junio, hasta ahora, se presenta igual. Nadie espera un crecimiento; la mayoría ha ajustado sus estructuras y ahora se encuentra en mejor situación. La situación es más complicada para quienes compiten con productos importados”. Las herramientas que tiene el equipo económico para mitigar esta difícil situación son escasas, pero existen varias iniciativas en marcha. Una de ellas es la flexibilización de las condiciones para que los bancos otorguen créditos en dólares, ya no solo a las empresas exportadoras. El Banco Central ha autorizado a los bancos a financiar en moneda extranjera a aquellas compañías que cuenten con garantías de exportadoras. Por su parte, el Banco Nación tiene previstas otras medidas que anunciará en breve para reducir las tasas de interés en pesos y mejorar las condiciones para refinanciar créditos en mora, lo cual es crucial para reactivar la actividad. Asimismo, en este contexto, sería de gran ayuda que la política se estabilizara. El caso de Manuel Adorni ha generado un gran impacto en todo el gabinete. Aquellos que buscan una solución elegante para el actual jefe de Gabinete explican que podría ser reubicado en consulados que poseen rango de embajada. En estos casos, a diferencia de lo que ocurre con un embajador, no siempre es necesario contar con la aprobación del Senado, trámite que en la actualidad resulta inviable para Adorni. ¿Será posible?
La entrada El destacado en finanzas busca alcanzar nuevas metas se publicó primero en Republicar.
