El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que la Armada norteamericana atacó y tomó el control de un buque de carga iraní que intentó atravesar el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio energético mundial.
Según detalló el mandatario, la embarcación, identificada como Touska, intentó «burlar el bloqueo» sin acatar las advertencias emitidas por las fuerzas estadounidenses. El operativo se llevó a cabo en aguas del golfo de Omán, donde un destructor logró detener el avance del carguero tras disparar contra su sala de máquinas, lo que dejó sin propulsión al buque. Actualmente, la nave permanece bajo custodia mientras se inspecciona su carga.
El Comando Central de las Fuerzas Armadas de EEUU (Centcom) indicó que las advertencias se extendieron varias horas antes de la intervención. Tras la negativa de la tripulación a obedecer, se ordenó evacuar la zona de máquinas y se ejecutaron disparos para inmovilizar la embarcación. Además, señalaron que el buque se dirigía hacia el puerto iraní de Bandar Abbas.
Desde Washington remarcaron que el carguero tenía sanciones vigentes del Tesoro estadounidense por antecedentes vinculados a actividades ilegales. E informaron que desde el inicio del bloqueo se obligó a unos 25 buques comerciales a cambiar su rumbo o regresar a puertos iraníes.
Acto de piratería
La respuesta de Irán no tardó en llegar. El Ejército de ese país calificó el operativo como un acto de «piratería» y denunció que constituye una violación del alto el fuego vigente. En un comunicado, advirtió que responderá ante lo que considera una agresión directa en aguas del mar de Omán.
El episodio se produce en un contexto de creciente tensión en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. La región permanece bajo fuertes restricciones luego de casi 50 días de enfrentamientos y operaciones militares entre EEUU, Israel e Irán.
Mientras EEUU mantiene un cerco naval para limitar el comercio iraní, Teherán asegura haber recuperado el control de la zona y continúa desplegando acciones para restringir la circulación marítima. El incidente con el Touska profundiza el conflicto y vuelve a encender las alarmas en uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
Programa nuclear
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, defendió el derecho de su país a desarrollar su programa nuclear y afirmó que EEUU no puede privar a Irán de sus derechos, en alusión al enriquecimiento de uranio.
«Que el presidente Donald Trump diga que Irán no debe ejercer sus derechos nucleares, pero no responda por qué motivo, plantea una cuestión fundamental: ¿quién es para privar a un pueblo de sus derechos?», afirmó y reclamó un trato basado en la «equidad y la justicia» para todas las naciones.
Ronda de diálogo, en suspenso
La incertidumbre marca la segunda ronda de contactos entre EEUU e Irán, prevista para hoy. Donald Trump anunció el envío de una delegación a Pakistán, encabezada por su vicepresidente JD Vance, pero amenazó con nuevos ataques si no hay avances, mientras Teherán condicionó los contactos al fin del bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos.
«Mis representantes van a Islamabad, Pakistán. Estarán allí mañana (por hoy) para negociar», dijo ayer el presidente de EEUU.
El vicepresidente JD Vance participará en esta nueva ronda de conversaciones en Islamabad, donde ya lideró un primer encuentro con negociadores iraníes que culminó sin resultados, confirmó la Casa Blanca. Un funcionario de la Administración republicana afirmó que Vance estará acompañado de Steve Witkoff y de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense.
Teherán, por su parte, adelantó que no enviará a sus representantes a Islamabad mientras Washington mantenga el bloqueo sobre sus puertos, un cerco que consideró «ilegal y criminal».
Entretanto, la capital paquistaní se encuentra bajo un estricto bloqueo de seguridad para acoger la nueva ronda de diálogo.
