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Caso Agostina: quién es Marianela Palmero, la madre biológica de la hija de Barrelier, hoy bajo la lupa por la trama oculta de Wachitas Bar

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La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que conmociona a la opinión pública, ingresó en una etapa crucial de ramificaciones complejas. La Fiscalía de Instrucción, liderada por el fiscal Alejandro Garzón, intensificó las pericias sobre el círculo de contención y presunto encubrimiento del principal acusado, Claudio Gabriel Barrelier.

En las últimas horas, la lupa se posó con fuerza sobre Marianela Palmero, madre biológica de la hija en común con el empleado municipal. Su vinculación comercial y operativa con el polémico establecimiento nocturno Wachitas Bar, sumado a sus nexos con la también detenida Soledad Andreani, abre una nueva hipótesis delictiva que trasciende el plano familiar.

El perfil de Marianela Palmero y su rol en la causa

Marianela Palmero había logrado sostener un estricto perfil bajo durante los primeros tramos de la investigación penal. Hija de Ana Palmero –propietaria del inmueble donde presuntamente se desencadenó el ataque criminal–, su lazo con Claudio Barrelier excede la mera co-paternidad de una menor de edad.

De acuerdo con los investigadores, la fiscalía analiza si Palmero actuó activamente para desviar el curso de la justicia en las horas inmediatas al hallazgo del cuerpo de la víctima.

Fuentes ligadas a la querella sostienen que la mujer no se perfila como una figura periférica o un mero elemento decorativo dentro del expediente, sino como un eslabón fundamental en la reconstrucción del entramado posterior al crimen.

La fachada del domicilio de Barrelier, en la calle Juan del Campillo. Al momento del crimen, en la planta alta de la vivienda se encontraban su actual pareja, Marianela, y su hija de 11 años. Fue la propia Marianela quien le abrió la puerta a la policía en el primer allanamiento.

La conexión comercial con Wachitas Bar

La lupa sobre Marianela Palmero no solo responde a criterios de parentesco, sino a una compleja red de actividades comerciales informales en la noche. Palmero aparece vinculada directamente a la gestión y logística diaria de Wachitas Bar, local nocturno envuelto en graves controversias tras las declaraciones judiciales de extrabajadoras sexuales.

Según la extrabajadora sexual, se explotaba a menores en Wachitas Bar. Además contó que Soledad Andreani y Marianela Palmero frecuentaban juntas el lugar.

De acuerdo al testimonio reciente de Carla, extrabajadora sexual del lugar, incorporados al expediente, dicho bar operaba bajo un esquema irregular de reparto de ganancias («50 y 50») asociado a presuntos servicios de explotación de la prostitución. Se investiga si la estructura edilicia y financiera de Wachitas Bar sirvió para articular maniobras de encubrimiento agravado o si sus dividendos daban soporte económico a la dinámica de ocultamiento ejercida por el principal sospechoso.

El triángulo con Soledad Andreani y el coche clave

La situación procesal de Palmero se complejiza al cruzarse con el rol de Soledad Andreani, sindicada como regente principal de Wachitas Bar y actualmente imputada formalmente por el delito de encubrimiento agravado. Andreani es la propietaria del automóvil Ford Ka de color negro, vehículo clave utilizado por Claudio Barrelier para el traslado y descarte del cuerpo de Agostina Vega.

Según explicó la extrabajadora sexual de Wachitas en diálogo con El Doce, Soledad y Marianela eran «compinches» que frecuentaban el lugar juntas. “Me llama la atención una mujer que se la tragó la tierra. No se la vio más ni la indagaron, y eso me parece raro”, agregó Carla.

Soledad Andreani y Claudio Barrelier, dos los detenidos por el crimen de Agostina. El tercero es Osvaldo Fasetta.

Carla además se refirió a la multiplicidad de vínculos afectivos de Barrelier: “Es un poliamor esto, como siempre fue ahí adentro. Yo no sabía que tenía tantas mujeres este tipo”.

La Justicia busca desentrañar un interrogante crucial: ¿pudo Palmero advertir movimientos extraños en la casa o guarda información clave para reconstruir las últimas horas de la adolescente? No es un detalle menor; fue ella misma quien le abrió la puerta a la policía durante el primer allanamiento, cuando el paradero de Agostina todavía era un misterio absoluto. Hasta el momento, Palmero no se encuentra imputada ni acusada formalmente en la causa.