El hijo de Zinedine Zidane reveló que está trabajando con un especialista para manejar la presión que conlleva competir en un torneo de esta magnitud, especialmente al llevar un apellido tan relevante en la historia del fútbol. “Tengo un coach mental. Me cambió la vida”, dijo el arquero, quien se convirtió en blanco de cuestionamientos tras el encuentro contra el equipo de Lionel Scaloni.
La actuación de Zidane generó muchas dudas en Argelia, sobre todo por su papel en los goles argentinos. En el primer tanto, Lionel Messi anotó con una definición magistral, mientras que en el segundo, el arquero dio un rebote tras un tiro desde fuera del área, lo que permitió a Messi marcar nuevamente.
El partido concluyó con un hat-trick de Messi, dejando a la Selección argelina en una situación complicada, ya que necesita recuperarse rápidamente para mantener vivas sus posibilidades de avanzar en el Grupo J.
A pesar de las críticas, el entrenador Vladimir Petkovic salió en defensa de Luca Zidane, respaldando su continuidad en el arco del equipo. “Todos tienen derecho a cometer errores. Tengo mucha fe en sus habilidades”, afirmó el técnico antes del próximo partido contra Jordania.
Además, Zidane llegaba al Mundial con una situación física delicada, tras haber sufrido una fractura de mandíbula mientras jugaba para el Granada, y disputó su debut mundialista con una máscara protectora. En medio de este contexto, el arquero busca mantener su equilibrio emocional tras una semana difícil, marcada por la derrota ante Argentina, las críticas de los aficionados y la presión mediática por ser hijo de una de las leyendas más grandes del fútbol.
