En la provincia de Salta avanza una causa judicial por abuso sexual intrafamiliar que conmociona por su gravedad y por el recorrido que debió atravesar la víctima hasta llegar a la instancia actual. Se trata de una joven hoy de 23 años que denunció a su primo, Emanuel Paz Blanco, por hechos que según su testimonio comenzaron cuando era apenas una niña. El acusado tenía orden de detención nacional e internacional desde 2020, fue localizado en Croacia, extraditado a la Argentina y actualmente permanece detenido en la Alcaldía de Salta.
Por decisión expresa de la familia, el caso se hace público con el objetivo de visibilizar la situación, acompañar el proceso judicial y pedir que se garantice justicia. La identidad de la víctima se mantiene en reserva para resguardar su integridad.

Una historia de abuso desde la infancia
Según relató la joven, los episodios de abuso comenzaron cuando tenía cinco años y se extendieron durante gran parte de su niñez y adolescencia. Los hechos ocurrían en contextos familiares, principalmente en la casa de su abuela, donde residía, o en el domicilio del propio acusado.
“Siempre encontraba el momento. Me llamaba a una habitación o aprovechaba cuando quedábamos solos”, expresó la victima en diálogo con El Tribuno.
Además detalló como hacía para quedar solo con la victima indefensa y de que manera su calvario fue escalando con más violencia.

Desde tocamientos hasta hechos más graves. Según contó, el acusado llegaba de visitas a la casa de la abuela, en donde ella desde chica era cuidada, mientras su madre trabajaba:
“Siempre encontraba el hueco de decir, abuela anda por ejemplo a comprar pan, yo la veo y era llevándome a las rameadas”, relató con angustia. “Y yo suplicándole que por favor no quería y él lo mismo, me llevaba a la fuerza”.
De acuerdo a su testimonio, también existieron amenazas de muerte que le impidieron hablar durante años: “Tenía miedo de que le hiciera algo a mi mamá o a mí. Ese miedo te paraliza cuando sos chica”.
“Fue acceso carnal y un montón de otros hechos horribles que no puedo ni siquiera mencionarlos porque me afecta, no me gusta recordarlos, me hace muy mal”, describió entre llantos.
La denuncia y la ruptura familiar
La denuncia fue realizada cuando la joven cumplió 18 años, tras una discusión familiar que actuó como punto de quiebre. “Fue el momento en el que sentí que era ahora o nunca”, recordó.
Sin embargo, el proceso no estuvo exento de dificultades. Según relató, parte del entorno familiar no creyó en su palabra, lo que derivó en su alejamiento del hogar donde vivía. “Tuve que irme. Fue muy duro, porque además de todo lo vivido, también enfrenté la falta de apoyo”, señaló.
El reclamo ante la Justicia
La familia expresó preocupación por decisiones judiciales previas, señalando que en un momento se rechazó un pedido de detención, lo que según sostienen facilitó la salida del acusado del país.
En los próximos días se llevará a cabo una audiencia clave, en la que se discutirá, entre otros puntos, un pedido de prisión domiciliaria solicitado por la defensa.
“Esperamos que esta vez se evalúen todos los elementos. Hay antecedentes de que no se presentó cuando debía y de que se fue del país”, expresó Alejandro, pareja de la víctima, quien también acompaña el proceso desde hace años.
Las secuelas y el acompañamiento
Más allá del avance judicial, la joven remarcó las consecuencias que los hechos tuvieron en su vida. Ataques de ansiedad, dificultades para sostener estudios y trabajo, y secuelas emocionales forman parte del proceso que aún transita.
Alejandro también dio cuenta del impacto: “Son heridas que quedan. Uno aprende a acompañar, pero no es fácil”.

Un mensaje para otras víctimas
Al hacer público el caso, la joven dejó un mensaje dirigido a otras personas que puedan estar atravesando situaciones similares: “Que se animen a hablar, que no se queden calladas. La verdad siempre sale a la luz”.
La familia insiste en que la difusión del caso no solo busca justicia en este expediente, sino también generar conciencia sobre el abuso intrafamiliar y la importancia de escuchar a las víctimas.
El avance judicial: prófugo, captura internacional y extradición
De acuerdo a información oficial del Ministerio Público Fiscal, la investigación se inició en noviembre de 2020 a partir de la denuncia radicada por la víctima.
El acusado fue imputado por delitos contra la integridad sexual y, tras no ser localizado, se ordenó su detención nacional e internacional.
Luego de permanecer prófugo, fue ubicado en Lovran, Croacia, donde se encontraba residiendo y trabajando. A partir de la intervención de Interpol, se concretó su detención y posterior proceso de extradición a la Argentina. El fiscal penal de la UDIS, Esteban Martearena, impulsó el requerimiento que permitió su traslado al país.
Los delitos que se investigan
El imputado se encuentra acusado, de manera provisional, por: facilitación de material pornográfico agravado, abuso sexual con acceso carnal agravado por guarda, abuso sexual simple agravado por guarda y exhibiciones obscenas agravadas. Todo ello en concurso real, según consta en la causa judicial.
“Me destruyó la infancia y la vida”
En su testimonio, la joven también habló sobre las consecuencias psicológicas que arrastra:
“Me destruyó la infancia y prácticamente la vida. A uno le cuesta salir de esos traumas”, señaló.
Además, describió episodios de ansiedad y ataques de pánico que asegura padecer hasta la actualidad.
El imputado y su situación actual
Tras su extradición, el acusado permanece detenido en la Alcaldía de la ciudad de Salta, donde aguarda nuevas resoluciones judiciales.
La defensa solicitó recientemente la posibilidad de prisión domiciliaria, mientras que la fiscalía sostiene la necesidad de continuar el proceso bajo detención preventiva, considerando el historial de fuga del imputado.
“Pedimos que se escuche a las víctimas. No es fácil hablar de esto, pero es necesario”, finalizó la joven.
