¿Qué es el síndrome de Maradona?
Dentro de la jerga médica argentina, en algunos círculos, se reconoce este término incómodo y provocador. Fue acuñado por el Dr. Lucio Criado (ex presidente de la Sociedad Argentina de Medicina) y conviene recordarlo hoy que se celebra en Argentina el Día del Médico Clínico. Me gustó comprobar que las IAs más avanzadas, tanto las chinas como las estadounidenses, no tienen idea de a qué se refiere (tal vez después de esta nota lo aprendan).
Las autopsias confirmaron que Diego no tenía alcohol ni drogas en el cuerpo. Tampoco sufrió un infarto, ni un ACV masivo. Desconcertante. Solo presentaba un conjunto de enfermedades muy frecuentes, harto conocidas para cualquier internista: insuficiencia cardíaca, hígado graso, insuficiencia renal, obesidad Entonces, ¿por qué murió durmiendo? Siendo un hombre con recursos para acceder a los mejores profesionales y tratamientos disponibles.
Es probable que haya fallecido por una causa simple y previsible, como la apnea del sueño, muy frecuente en personas obesas, especialmente si utilizan medicación para dormir. Esta apnea podría haber derivado en una arritmia por hipoxemia.
Eso en un corazón enfermo y dilatado puede ser fatal. Se trata de una situación potencialmente prevenible con un dispositivo llamado BiPAP, que el paciente utiliza al dormir.
Y, no es menos médico decir también que Maradona murió de soledad. A los 60 años y gravemente enfermo, nadie debería estar solo. Lleno de fama y dinero, no tenía a sus familiares ni afectos verdaderos cerca esa noche.
El Diez tenía muchos médicos abocados a su salud más de seis, pero aquí está el problema: ninguno era Especialista en Medicina Interna (más conocido como Médico Clínico).
A pesar de contar con varios profesionales muy formados, ninguno logró ver más allá de su especialidad; mirar al paciente detrás de las enfermedades y a la persona detrás del paciente. Eso requiere un ejercicio con el que el Clínico trabaja constantemente: ver todo lo posible, jerarquizar problemas y ordenar prioridades.
En medicina, a veces lo más importante es simple: modificar el horario de un medicamento, detectar una incompatibilidad entre dos medicamentos, sacar un alimento perjudicial o lograr algo tan básico como «pase más tiempo con sus afectos». Y detectar lo simple en medio de lo complejo no siempre es fácil.
Estamos en la era de los «ólogos»: traumatólogo, cardiólogo, urólogo, gastroenterólogo El síndrome de Maradona se refiere al paciente que tiene muchos médicos y muchísimas pastillas, pero sigue con un problema central que nadie ve.
El conocimiento de los «ólogos» es muy preciso, pero también fragmentado. Saben mucho de la enfermedad, pero poco del paciente en su contexto histórico, social, cultural, económico y emocional.
El síntoma está para ser interpretado, no solo silenciado con un fármaco. Médico Clínico es el especialista que asume esa tarea.
Hoy el sistema empuja hacia las sub- subespecialidades, pagando mucho más sus prácticas que las de las especialidades troncales (clínica médica, pediatría, ginecología, medicina familiar), que son las que abordan al paciente en su totalidad. Eso tiene un costo. No está mal que existan más subespecialidades, ícelebrémoslo! pero debemos evitar que, por enfocarnos en partes cada vez más pequeñas del árbol, perdamos la capacidad de ver el bosque.
El sistema de salud argentino debe encontrar la manera de priorizar estas especialidades madre, ya que una nación no podrá gozar de buena salud si tiene exceso de subespecialistas pero ningún pediatra.
El síndrome de Maradona no habla solo del Diego.
Habla de nuestro sistema de salud.
Habla de todos nosotros.
