Lo que siempre se sospechó ahora parece ver la luz cuando Mario Rovella, uno de los empresarios arrepentidos, dijo que quiere dejar de ser imputado colaborador porque sostiene que le doblegaron su voluntad.
Rovella pide la nulidad de su testimonio y un resarcimiento de medio millón de dólares como reparación porque fue coaccionado para que declare contra Cristina Kirchner.
En el Tribunal Oral Federal 7 el empresario constructor había admitido pagos ilegales como aportes de campaña para Cristina, lo que ahora niega.
