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Removieron a un ministro clave del chavismo

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La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, removió ayer a Vladimir Padrino López tras más de una década como ministro de Defensa en el país suramericano, y designó en su lugar al general Gustavo González López, dos meses después del secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa durante un ataque militar estadounidense en Caracas.

«Agradecemos a Vladimir Padrino López por su entrega, su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país», expresó la mandataria encargada en Telegram, y aseguró que el ahora exministro asumirá «nuevas responsabilidades que le serán encomendadas».

Padrino López ocupó esta cartera de Estado desde el 24 de octubre de 2014, designado tras una oleada de protestas antigubernamentales que marcaron el inicio del primer período presidencial de Maduro.

El nuevo ministro de Defensa, Gustavo González López, se desempeña como comandante general de la Guardia de Honor Presidencial desde el 6 de enero, cuando fue designado por Rodríguez. Desde esa misma fecha fue también designado como titular de la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM).

González López también ha sido director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) entre 2014 y 2018, y luego entre 2019 y 2024. Además fue ministro de Interior y Justicia y comandante de la Milicia Bolivariana.

La remoción de Padrino López se da dos meses y medio después del ataque militar estadounidense en Caracas y otros tres estados del país, que culminó con el secuestro de Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, actualmente encarcelados en EEUU.

Desde el pasado 5 de enero, cuando fue juramentada como presidenta (e), Rodríguez ha hecho varios cambios en el gabinete e inició un proceso de acercamiento con la Administración de Donald Trump.

EEUU y las sanciones

Estados Unidos flexibilizó sanciones y habilitó a sus empresas a operar con la petrolera estatal venezolana Pdvsa, en un giro que acompaña la normalización de relaciones con el gobierno interino de Delcy Rodríguez. La medida busca aumentar la producción y estabilizar el mercado energético global en medio de la crisis por la guerra en Irán. La licencia permite a compañías creadas antes de 2025 realizar negocios bajo reglas estrictas: contratos regidos por leyes estadounidenses, pagos controlados por Washington y resolución de conflictos en ese país. Además, se prohíben operaciones con actores sancionados o países como Rusia, Irán o Cuba.