La crisis económica no se detiene y día a día se cobra una víctima. Quilmes decidió reducir a la mitad el personal de su planta de Zárate.
La nueva línea había sido inaugurado en el 2020 -para la que se invirtieron 5.000 millones-, para fabricar en el país la Corona, famosa cerveza mexicana.
Este fin de semana se anunció que la empresa abrió un proceso de retiros voluntarios para reducir su personal a casi la mitad. ¿El motivo? Sí, la apertura de importaciones.
La noticia se conoce en la semana que se anunció el cierre de la histórica planta de neumático Fate, y un dato demoledor: desde que Milei asumió cerraron 30 empresas por día y se destruyeron 276 puestos de trabajo.
En septiembre de 2020, Cervecería Quilmes anunció una inversión de $ 5.000 millones en varios proyectos: la fabricación local de Corona y Michelob Ultra, que se venían importando.
También, la ampliación de su maltería en Tres Arroyos y la construcción de una nueva planta de desgerminado de maíz en cervecería Corrientes. Y que lanzaría la primera cerveza con cero alcohol en el país. Entonces, contaba con 260 operarios.
LA PLANTA, BAJO LA GESTIÓN LIBERTARIA
Hoy cuenta con 140 empleados. Por la crisis, la empresa llegó a un acuerdo con el gremio de los cerveceros que contempla sumar 60 retiros voluntarios.
¿Qué sucedió? El desplome de las ventas en un 45% en 2025, motivo por el cual la fábrica central de Quilmes frenó la producción.
Horacio Romero, referente del sindicato cervecero en la planta de Zárate, denunció una importación «indiscriminada» y «una baja importante del consumo de cerveza» para explicar la crisis del sector.
DATO DE TERROR
La importación de cervezas aumentó un 293% en el primer trimestre de 2025, tal indica un informe del Centro de Investigación en Negocios y Exportación (Cien) realizado a partir de estadísticas del Indec.
Milei y Caputo lo hicieron.
