Con la actividad plenamente reactivada, el tránsito urbano vuelve a intensificarse. Más desplazamientos diarios, mayor circulación en horarios pico y recorridos que combinan trabajo, estudio y compromisos personales hacen que el auto recupere un rol central en la dinámica cotidiana.
Ese incremento en el uso no siempre implica viajes largos. Por el contrario, los trayectos cortos y frecuentes —propios de la ciudad— suelen generar mayor desgaste en el motor, el sistema de frenos y el consumo de combustible. Arranques constantes, detenciones, embotellamientos y tiempos de ralentí son parte de una exigencia que muchas veces pasa desapercibida.
Especialistas en mantenimiento automotor recomiendan, en estos períodos de mayor movimiento, prestar atención a algunos puntos clave: utilizar combustibles de calidad, respetar los plazos de cambio de aceite y realizar controles preventivos que ayuden a evitar reparaciones más costosas en el futuro.
Optar por combustibles premium puede contribuir a una combustión más eficiente y a un mejor rendimiento del motor. Del mismo modo, mantener el aceite en condiciones adecuadas resulta fundamental para proteger las piezas internas y prolongar la vida útil del vehículo.
En ese marco, las estaciones de YPF ofrecen tanto combustibles de alta gama como servicios de mantenimiento en sus Boxes, permitiendo resolver ambas necesidades en un mismo lugar desde la app YPF.

Además, quienes son socios de Club La Voz cuentan con beneficios exclusivos, 10% de descuento en combustible Infinia (no incluye Infinia Diesel), abonando con dinero en cuenta desde la APP de YPF. El beneficio tiene un tope semanal de $3.000.
Y para un mayor cuidado de tu auto, los socios tienen un 30% de descuento en cambio de aceites sintéticos Elaion FS y Elaion Auro en YPF Boxes, con un tope de $25.000.
Cuando el uso del vehículo aumenta, anticiparse marca la diferencia. Cuidar el rendimiento y realizar el mantenimiento en tiempo y forma no solo mejora la experiencia de manejo, sino que también ayuda a optimizar costos en el mediano plazo.
Porque más movimiento también implica más responsabilidad. Y la prevención, en estos casos, siempre suma.
