Parece mentira que treinta años después se vuelvan a discutir en la Argentina las mismas cosas que ya se hablaron cuando Carlos Menem y Domingo Cavallo decidieron abrir las importaciones sin ningún tipo de arancel.
La destrucción de la industria local fue fulminante y costaron muchos años volver a armar el tejido de pequeñas y medianas industrias, que son las que dan mayor puesto de trabajo.
Martín Menem, deudor por herencia e ideología de los noventa, hizo una encendida defensa del modelo económico de Luis Caputo, culpando insólitamente al “exceso de Estado” de los problemas.
