Parece un contrasentido, y lo es, que la misma persona que defiende desaforadamente a un Gobierno que está generando una crisis económica de alta intensidad pida una colaboración por el efecto de estas medidas.
Es difícil de creer que este hombre, que tuvo su recorrido en las redes como un militante libertario del noroeste argentino, no vincule su situación actual con el plan que dirige Luis Caputo.
El desesperado pedido de una bolsa de pan o yerba para paliar el hambre da cuenta de las necesidades que está enfrentando ya que no le pagan desde hace dos meses.
