Lali Espósito volvió a marcar posición. Pero no desde la confrontación directa, sino desde un dato concreto: el trabajo que genera cada uno de sus recitales.
«Hay 1.500 personas trabajando para mi concierto”, sostuvo la artista al explicar la dimensión de su equipo, y amplió: “Capaz le importa un carajo tu show, pero esa persona cobró”.
La frase, cruda y directa, puso el foco en algo que muchas veces se pierde en la discusión pública: detrás de cada espectáculo masivo hay técnicos, sonidistas, iluminadores, personal de limpieza y trabajadores de logística, a los que apuntó la cantante.
«Desde la gente de limpieza hasta el último que puso un fierro”, detalló, subrayando que un recital de gran escala no es solo una puesta artística sino una estructura laboral compleja que mueve la economía real. “Vos pudiste hacer un concierto así de grande que necesitaba esa estructura”, agregó.
En ese marco, Lali también reflexionó sobre la responsabilidad de quien ocupa un lugar masivo: “El tema es cómo lo vivís y de quiénes te rodeás”.
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la artista fue blanco de cuestionamientos y descalificaciones públicas por parte del mandatario, quien la desprestigió en redes sociales en varias oportunidades. En más de una ocasión, el Presidente apuntó contra músicos y actores al cuestionar el financiamiento estatal a la cultura.
