La pregunta estaba fundamentada, mostraba que no se trataba de una chicana liviana sino que era una consulta que ya se había realizado previamente el año pasado, y tenía el peso de ser el tema del momento.
La salida de Manuel Adorni a la interrogación de Jon Heguier fue incomprensible, ya que comenzó con una irrelevante diferenciación entre el rol de los periodistas y el de los jueces, antes de meterse en el asunto de fondo.
Allí, y como única explicación ante unos números que lo dejan muy mal parado, es que con su dinero podía hacer lo que quisiera.
