El universo de El Marginal se continúa expandiendo con la llegada de la segunda temporada de En el barro, el spin-off creado por Sebastián Ortega que desembarcó en Netflix este viernes 13 de febrero. Si bien la serie ya captó la atención por su cruda narrativa en el penal de mujeres La Quebrada, la gran expectativa de esta entrega recae sobre la incorporación de Eugenia “China” Suárez, quien se sometió a una impresionante transformación estética para dar vida a un personaje que promete romper con su imagen habitual.
A través de sus redes sociales, donde cuenta con más de 7.7 millones de seguidores, la actriz reveló la intimidad del rodaje y los detalles de su fisonomía para esta ficción. Las imágenes muestran un cambio de look radical: Suárez abandonó sus rasgos habituales para lucir el cabello largo y notablemente más oscuro, acompañado por algunos cortes en las cejas y un piercing en la nariz.
Las imágenes inéditas de la China Suárez en su papel de En el barro
Más allá de lo capilar, el realismo de la serie se hace presente en el maquillaje de efectos especiales. En varias de las capturas compartidas, se puede ver a la actriz con la cara cubierta de sangre y marcados moretones en los labios y mejillas, una señal inequívoca de que su personaje, Nicole García, atravesará situaciones de extrema violencia dentro del penal.

Para completar la caracterización, el vestuario se compone principalmente de ropa deportiva, acorde al entorno carcelario. El personaje interpretado por Suárez es el de una joven que, antes de su ingreso a La Quebrada, ejercía la prostitución VIP.
Su destino cambió drásticamente al quedar implicada en una causa judicial por lavado de dinero vinculada a uno de sus clientes. Dentro de la cárcel, el motor de Nicole es su hijo, quien quedó al cuidado de su abuela; para protegerlo y mantenerlo, se ve obligada a entablar una relación con la despiadada líder del lugar, “La Gringa” Casares (Verónica Llinás).

Respecto a su preparación, la China Suárez confesó que decidió no realizar una investigación previa profunda, ya que buscaba captar la esencia de alguien que llega a la cárcel “totalmente perdida”. “La primera vez que entré a esos decorados quedé impactada, porque era como estar realmente en una cárcel”, expresó la actriz, destacando que el trabajo colectivo con colegas como Ana Garibaldi, Lola Berthet y Camila Peralta fue fundamental para elevar su nivel interpretativo.
