La primera conferencia de prensa del año de Manuel Adorni fue una vergüenza. No solo no pudo justificar los casos de corrupción que lo salpicaron durante los últimos días, sino que parece no haberse dado cuenta de que en realidad le estaba rindiendo cuentas a la sociedad y no a los periodistas acreditados, que no son mas que intermediarios.
Pero el cuestionable director de cine del gobierno, Santiago Oría, que fue blanco de las redes por su pésimo trabajo, armó una foto del Jefe de Gabinete que parece una promoción de un boliche gay.
El presidente Milei no pudo mas que retuitear orgulloso la imagen de Adorni, pero las redes, incluso de parte de votantes libertarios, los destrozaron.
