PAIS

La cirugía plástica como parte de la recuperación posparto

Buenos Aires, 28 noviembre (NA) — El ciclo de la maternidad implica una profunda transformación biológica en el cuerpo de la mujer, siendo la recuperación del contorno corporal y, particularmente, de la mama, un motivo de consulta frecuente en la cirugía estética.

En Argentina, la cirugía de aumento mamario es un procedimiento quirúrgico común, representando el 13,7% del total de cirugías estéticas del país, seguida por el aumento de labios con un 8,3% y por la liposucción con un 7,8%, según datos de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS).

Ante el deseo de revertir los cambios posparto, la recomendación profesional subraya una premisa fundamental: la cirugía debe esperar un tiempo prudencial, según indicó el doctor Juan Manuel Seren, cirujano plástico experto en cirugía mamaria de rápida recuperación (M.N. 107.174) en una entrevista a la que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas en la cual indicó.

“La planificación de una intervención mamaria posparto, como la del aumento mamario y/o mastopexia (levantamiento mamario) o la revisión mamaria, requieren una planificación meticulosa que respete los tiempos biológicos y emocionales de la paciente”, explicó.

Asimismo, señaló: “El primer requisito es la finalización completa del ciclo de lactancia. Una vez que la producción de leche es detenida, se establece un periodo de espera de entre seis y ocho meses. Este tiempo de prudencia es necesario para que los tejidos mamarios se desinflamen y se asienten por completo, garantizando resultados seguros y predecibles”.

“Dado que la cirugía mamaria más frecuente post maternidad es la mastopexia de aumento, ello implica la aceptación de cicatrices permanentes (en T, ancla, mini T o L), por lo que la evaluación de la paciente tras el puerperio es clave: el proceso de mastopexia de aumento requiere en muchos casos una evaluación psicológica obligatoria para asegurar que la paciente está preparada para el cambio físico permanente como así también la aceptación de una cicatriz mamaria de por vida”, dijo.

“Se debe tener en cuenta que la cicatrización es un proceso que está determinado por la genética individual; el cuerpo, como se dice, ‘cicatriza como puede, no como uno quiere’. Y es muy importante los cuidados posoperatorios de esa cicatriz: utilizar cremas, parches de silicona, y en otros casos realizar un tratamiento con láser para obtener un mejor resultado”, expresó.

AVANCES PARA EL SOPORTE MAMARIO Y LA SEGURIDAD

El especialista dijo que la cirugía plástica evoluciona constantemente para ofrecer soluciones que maximicen la seguridad, la naturalidad y la durabilidad de los resultados y que una innovación clave es la utilización de mallas reabsorbibles y biocompatibles para crear un soporte interno o «corpiño interno» en el polo inferior de la mama. “Este soporte mejora el resultado del levantamiento sin aumentar la morbilidad quirúrgica, lo que se traduce en una reducción del riesgo de complicaciones”, indicó.

“Adicionalmente, el campo se dirige hacia técnicas mini invasivas, ambulatorias, y la implementación de productos biocompatibles con el organismo, lo que asegura que la recuperación posparto mediante la cirugía plástica se realice bajo los mayores estándares de seguridad y con la perspectiva de resultados a largo plazo”, expresó.

En tanto, agregó: “El futuro de la cirugía mamaria estará marcado por una evolución constante hacia procedimientos menos invasivos, más seguros y con recuperaciones cada vez más rápidas. La tendencia es clara: minimizar el trauma quirúrgico, personalizar los tratamientos según las características individuales de cada paciente y seguir investigando para ofrecer resultados más naturales y duraderos. Nuestro compromiso con la investigación científica nos permite seguir avanzando en esta dirección, priorizando siempre la seguridad y el bienestar de las pacientes”.

#AgenciaNA