Cada vez que abre la boca o hace un posteo Karen Reichardt es víctima de reacciones y cargadas aunque en realidad no es culpa suya sino de quien pensó que tenía la capacidad de ocupar el cargo de diputada.
Ahora habló del año que se viene, aseguró que se reúne con jóvenes libertarios para hablar de “la batalla cultural” que, por lo que ella misma explicó, no es otra cosa que la vieja y querida militancia.
Para cerrar aseguró que el tema “no es esperar del Estado un cargo público” que, paradójicamente, es justamente su caso.
