En diálogo con revista GENTE, la actriz adelanta cómo se prepara para encarnar a Annie Wilkes en la nueva adaptación teatral del clásico de Stephen King. El terror psicológico, la reflexión sobre la salud mental y el intenso trabajo físico junto a Juan Gil Navarro forman parte de uno de los estrenos más esperados de la temporada porteña.
A pocas semanas del estreno de Misery en el Teatro Metropolitan, Julia Calvo ya se encuentra inmersa en la construcción de uno de los personajes más inquietantes de su carrera: Annie Wilkes, la enfermera obsesiva creada por Stephen King.
La actriz protagonizará junto a Juan Gil Navarro esta nueva adaptación teatral dirigida por Manuel González Gil, que traerá nuevamente a escena el perturbador universo de Misery, uno de los relatos más emblemáticos del terror psicológico contemporáneo.

En esta charla con revista GENTE, Calvo reconoce que el proyecto la desafía desde múltiples lugares. “Mucho entusiasmo… En la previa te puedo decir que me siento muy contenida por toda la producción”, asegura sobre el inicio del proceso. “Creo que vamos a tener todo para generar este universo tan especial como es Misery”, adelanta a días del estreno.
Sin embargo, admite que aceptar el papel también implicó atravesar ciertos temores. “Es un tipo de personaje que no tengo tanto en mi experiencia”, explica. “Va a requerir muchos más matices y quiero estar abierta a que aparezcan cosas importantes para la composición”. Y agrega entre risas: “Te digo que me morí de miedo al aceptar el personaje”.
A diferencia de otras adaptaciones, la actriz decidió no apoyarse en la famosa película protagonizada por Kathy Bates. “No sé si quiero verla”, confiesa. “Prefiero buscar otras cosas que me generen el clima de terror psicológico”, expresó.

Para Calvo, uno de los aspectos más interesantes de la obra tiene que ver con la posibilidad de trasladar esa tensión emocional al escenario y, al mismo tiempo, abrir preguntas más profundas. “Está bueno generar ese clima porque la obra baja una línea interesantísima para reflexionar”, sostiene.
Consultada sobre qué temas aparecen detrás del horror, responde sin dudar: “La salud mental. En la obra se ve todo el tiempo. Es una línea muy finita”. Y profundiza: “Muchas desgracias pasan por no darnos cuenta o por no hablar ciertas cosas”.
La actriz también reflexiona sobre cómo cambió el mundo desde que la novela fue publicada originalmente en 1987. “Es una obra muy de otra época”, analiza. “No existía esta inmediatez de conexión entre las personas. Hoy alguien que no conocés te escribe por Instagram. Antes todo era mucho más pasional”.
Otro de los puntos que más entusiasmo le genera es volver a compartir escenario con Juan Gil Navarro, con quien ya había trabajado años atrás. “Fue mágico porque cuando nos convocaron nos pusimos felices de estar juntos”, cuenta. “Sabemos que vamos a jugar y tirarnos a esta pileta del horror”, dice con soltura.

Y adelanta que la química y la confianza entre ambos serán claves para sostener la intensidad de la puesta. “No hay posibilidad de hacer algo así si no confiás profundamente en el otro”, explica. “No vamos a zafar de la violencia en escena y además va a requerir muchísimo entrenamiento físico”, finaliza sobre este exigente desafío al que se enfrenta.
Agradecimientos: Agencia Coral.
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