El Gobierno nacional dejó sin efecto un arancel antidumping del 28% aplicado a las importaciones de hojas de aluminio provenientes de China. La medida afectará de manera directa a Aluar, la principal empresa productora del país, ligada al empresario Javier Madanes Quintanilla.
La decisión fue oficializada en el Boletín Oficial a través de una resolución del Ministerio de Economía, cartera que se encuentra bajo la conducción de Luis Caputo. La protección comercial había sido otorgada en el año 2020 durante la gestión de Alberto Fernández y tenía fecha de vencimiento para el próximo 5 de marzo.
Esta quita de beneficios arancelarios se produce apenas días después del anuncio de cierre de la planta productora de neumáticos Fate. Dicha fábrica también pertenece al mismo grupo económico que controla actualmente el mercado primario del aluminio a nivel nacional.
Los motivos técnicos y el control de precios
Para fundamentar la medida adoptada, el Gobierno analizó un informe técnico elaborado por el área de Comercio Exterior. El documento concluyó textualmente que “no surge margen de dumping para las operaciones de exportación hacia la República Argentina”.

Las autoridades advirtieron que, al integrar sus insumos básicos, Aluar pudo independizar sus decisiones de producción y precios del resultado económico inmediato. Según los registros del período investigado, el precio internacional del aluminio experimentó una baja sostenida del 16%.
Sin embargo, en ese mismo lapso temporal, la empresa nacional aplicó subas de entre el 5% y el 7% en el mercado interno. Con esta dinámica de precios locales al alza, Aluar pasó de tener una participación del 64% en 2019 a concentrar el 91% en 2024.
En contrapartida, durante la vigencia de la normativa de emergencia, las importaciones desde China se redujeron de manera drástica. Su participación real en el mercado nacional no logró superar la barrera del 3% en todo el período comprendido entre los años 2022 y 2025.
El impacto en los alimentos y la construcción
El insumo afectado por la resolución gubernamental se denomina comercialmente como “foil” u hoja de aluminio simplemente laminada y sin soporte. Se trata de un material con un espesor que varía de 0,006 a 0,2 milímetros y una anchura máxima de 1.300 milímetros.
La resolución ministerial puntualizó que este producto se utiliza masivamente en la fabricación de envases para diversos bienes de consumo. Entre sus principales aplicaciones industriales directas se destacan el envasado de alimentos, de bebidas y de medicamentos.
Además, este tipo de material resulta indispensable para la elaboración de membranas aislantes destinadas al rubro de la construcción. Por este motivo, el precio del producto termina impactando fuertemente en la estructura operativa de múltiples cadenas de consumo básico.
El rechazo a la prórroga y la visión técnica
Ante la inminencia de la fecha límite para el fin del tributo, las autoridades de Aluar habían solicitado formalmente la continuidad del esquema arancelario. No obstante, la respuesta definitiva del Poder Ejecutivo nacional fue negativa ante los resultados arrojados por el análisis.
Yanina Lojo, especialista en comercio exterior, explicó que las medidas de defensa comercial “no están pensadas para transformarse en esquemas permanentes”, publicó Infobae. Su objetivo normativo es corregir distorsiones concretas únicamente cuando existen pruebas suficientes de “dumping y de daño”.
“Si esa evidencia no alcanza el estándar técnico exigido por el Acuerdo Antidumping, la medida debe caer”, sentenció la experta sectorial consultada. Lojo remarcó también que la solidez técnica en el análisis de los precios representa el “núcleo de cualquier decisión responsable” en la materia.
La eliminación de esta barrera proteccionista promete transformar el ecosistema de los insumos industriales del país, obligando al proveedor dominante a readecuar su competitividad comercial frente al regreso inminente de la oferta asiática.
