La ley de glaciares está en la etapa de comisiones de la Cámara de Diputados pero aparentemente hay algo que ocultar en ese debate ya que no están dejando entrar a la prensa, demostrando el respeto por la libertad de expresión de este gobierno. Que los libertarios no tienen ni idea de qué son ni para qué sirven los glaciares ya quedó claro cuando el Senado le dio media sanción.
Si la prensa no tiene acceso, la gente no se entera de lo que pasa en las comisiones y todo se dirime puertas adentro. Lo único a lo que hay acceso es a la transmisión oficial por lo que es imposible hablar con los oradores.
Pero además el oficialismo decidió de manera unilateral, limitar el número de oradores. De las 105 mil personas que se anotaron para dar su opinión se permitieron solo 400 oradores y la mitad de ellos lo hará de manera virtual. La pregunta del millón es por qué no se limitó la cantidad de oradores a la hora de convocarlos para evitar este nuevo papelón.
