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Caso Adorni: Caputo relativizó el impacto político y defendió el rumbo económico en medio de tensiones

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En un contexto donde cada declaración pública repercute en los mercados y en la opinión pública, el ministro de Economía, Luis Caputo, eligió un tono directo para exponer su mirada sobre la coyuntura económica y política. Lejos de un discurso técnico, apeló a definiciones tajantes, mezclando datos, percepciones del mercado y críticas abiertas a distintos sectores.

Uno de los puntos más sensibles de la entrevista giró en torno a la situación del vocero presidencial, Manuel Adorni. Para Caputo, la polémica no tiene impacto real en las variables económicas: aseguró que “no afecta en nada ni al riesgo país ni a las inversiones”, y remarcó que el verdadero factor de incertidumbre es la volatilidad política.

En esa línea, volvió a poner el foco en el escenario electoral y la posibilidad de alternancia. “Mientras exista la chance de que vuelva el kirchnerismo, eso genera ruido”, sostuvo, aunque al mismo tiempo afirmó que, según su visión, esa probabilidad es “cero”. Sin embargo, admitió que el mercado no opera solo con probabilidades, sino también con percepciones y temores.

Inflación, consumo y el pulso de la economía

Caputo defendió el rumbo económico y rechazó de plano los diagnósticos más críticos. Aseguró que no existe un escenario de estanflación y que, por el contrario, el país atraviesa un momento de fuerte actividad. “Estamos en récord de producto bruto y actividad económica”, afirmó, y cuestionó lo que considera una narrativa negativa instalada desde algunos sectores.

Sobre la inflación, reconoció que sigue siendo uno de los principales desafíos: “Es un monstruo que no terminamos de domar”, admitió. Incluso anticipó que podría registrarse un incremento en marzo, vinculado a factores externos como la tensión internacional y el impacto en los precios del petróleo. Aun así, insistió en que el camino adoptado permitirá una convergencia con niveles internacionales.

En cuanto al consumo, planteó un cambio de comportamiento: “Antes la gente se sacaba los pesos de encima, ahora hay crédito”, explicó, destacando la reaparición del financiamiento como motor de la economía. Sin embargo, también reconoció una dualidad en el mercado laboral: el empleo crece, pero la informalidad también lo hace.

Créditos, funcionarios y polémicas

Otro de los ejes que generó debate fue el acceso a créditos hipotecarios por parte de funcionarios públicos. Caputo defendió la medida y sostuvo que no hay ningún tipo de irregularidad. “Es una oportunidad que motoriza la economía y representa la mayor justicia social”, aseguró.

Según detalló, los funcionarios representan apenas el 0,2% del total de créditos otorgados y no cuentan con beneficios diferenciales. “No hay nada ilegal. Cualquier trabajador puede acceder en las mismas condiciones”, afirmó, al tiempo que cuestionó las críticas y las calificó como “patéticas”.

En ese marco, también desvinculó esta situación de decisiones internas en el Gobierno, como la salida de funcionarios del área de Capital Humano, y remarcó que no existe relación entre ambos temas.

La relación con el periodismo

Caputo también dedicó un tramo de su exposición a cuestionar el rol de los medios. “La mayoría del periodismo nos odia”, lanzó, y sostuvo que existe una intención de instalar una imagen negativa de la economía.

Frente a eso, dijo apoyarse exclusivamente en los datos económicos, a los que consideró “incontrastables”. Desde su mirada, hay una brecha entre lo que muestran los indicadores y lo que se comunica públicamente.

En el cierre, el ministro proyectó un panorama electoral sin sobresaltos. “El año que viene no va a ser un clásico año electoral argentino, va a ser un paseo por el parque”, afirmó, en una frase que sintetiza su visión optimista.

Con definiciones contundentes, Caputo dejó en claro que el Gobierno apuesta a sostener el rumbo económico, aún en medio de tensiones políticas, cuestionamientos mediáticos y un escenario internacional incierto.