El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó públicamente el quiebre político entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel al asegurar que “la vicepresidenta no es parte del Gobierno”.
Las declaraciones se produjeron este lunes, en una entrevista con radio El Observador, luego del gesto distante que ambos protagonizaron durante la apertura de las sesiones ordinarias en el Congreso. “No hay ninguna chance de volver a tener relación con la vicepresidenta, pero porque no es parte del Gobierno, no es parte de la gestión, no es parte de las decisiones”, afirmó el funcionario.
El gesto en el Congreso y el uso del celular
Durante el ingreso al recinto, Milei -acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei- apenas estrechó la mano de Villarruel, sin intercambio de palabras. La escena no fue emitida por la transmisión oficial y quedó registrada por una cámara alternativa.
Otro momento que generó repercusiones fue el uso del celular por parte de la vicepresidenta mientras el mandatario pronunciaba su discurso, que se extendió por más de una hora. Consultado sobre esa actitud, Adorni evitó profundizar: “Hay que preguntarle a ella por qué estaba con el celular. No es algo tampoco que consideremos que tengamos que hacer una apreciación”.
El jefe de Gabinete agregó que lo relevante fue el mensaje presidencial y minimizó los episodios paralelos. “Lo que hay que poner en valor es el discurso del Presidente, más allá de la desatención que pudo haber existido y de los silbidos e insultos que efectivamente hubo por parte de la bancada kirchnerista”, sostuvo.
Una tensión que no es nueva
La distancia política entre Milei y Villarruel no es reciente. En los últimos días, la vicepresidenta volvió a marcar diferencias con el rumbo económico impulsado por La Libertad Avanza, especialmente tras el avance del proyecto de reforma laboral en el Congreso.
Villarruel cuestionó el modelo de apertura económica promovido por el oficialismo y advirtió que esa orientación “implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos”, en declaraciones que profundizaron las diferencias internas.
