Otra escena de Relatos Salvajes se produjo en Hurlingham, al oeste del Gran Buenos Aires. El incidente fue protagonizado por un automovilista y un chofer de colectivo de la línea 242, interno 129, tal quedó registrado por el acompañante del automovilista.
¿Qué sucedió? El ómnibus debía doblar a la derecha –o frenar en la parada junto al cordón- y el automovilista, que venía por ese carril -según él- no vio el guiño. El colectivo encerró la camioneta y allí comenzó la violenta discusión.
«Ahora paramos allá y bajate», desafió el automovilista, y ante las patadas que recibió desde el estribo, y amenazas, soltó: “¿A quién vas a matar?”.
No pasó a mayores.
