López perdió la vida el 4 de julio, a consecuencia de las heridas provocadas por una agresión con arma blanca que sufrió a finales del mes de mayo.
La investigación se inició a raíz de un aviso al 911 que alertó sobre un hombre gravemente herido en un domicilio. Al llegar al lugar, los efectivos de la Unidad de Policía de Prevención Local encontraron a López en el suelo, con una herida en el abdomen. Según relataron familiares que estaban presentes, el hombre había tenido una discusión previo a la agresión con su cuñado, quien lo apuñaló y se dio a la fuga antes de la llegada de la policía.
López fue urgentemente trasladado por una ambulancia del SAME al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde ingresó al área de Shock Room. Permaneció internado varios días y el 23 de mayo recibió el alta médica. En ese momento, pudo declarar y señaló a J. O. R. como el responsable del ataque, solicitando la continuación del proceso judicial en su contra.
Según trascendió, el estado de salud de López se deterioró a finales de junio. El 2 de julio fue nuevamente internado en el HIGA debido a complicaciones derivadas de la puñalada. Dos días después, lamentablemente, falleció.
Ante el fallecimiento, el fiscal Carlos Russo, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 7, instruyó llevar a cabo nuevas diligencias, incluida la autopsia, para determinar la causa de la muerte.
La investigación, realizada por la DDI de Mar del Plata, incluyó la revisión de cámaras de seguridad y material del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM). Los detectives analizaron grabaciones y realizaron entrevistas con familiares y vecinos para reconstruir los movimientos del sospechoso tras el ataque. Esto permitió establecer que J. O. R. se ocultaba en varios domicilios de la ciudad para evitar ser detenido.
Los agentes localizaron al acusado en diferentes direcciones, entre ellas la casa de sus padres en Wilde al 200, un segundo inmueble en Wilde al 100, la vivienda de una hermana en el barrio La Herradura, y otra propiedad en la avenida Colón al 11.900. Con estos elementos, la Justicia de Garantías libró cuatro órdenes de allanamiento y una orden de detención.
La madrugada del domingo se concretaron los procedimientos que resultaron en la captura del sospechoso. Durante su arresto, los agentes encontraron un cuchillo de 24 centímetros, con la empuñadura envuelta en cinta negra y una funda hecha de papel, cinta y nailon. Los investigadores sospechan que este podría ser el arma empleada en el ataque a López, aunque su identificación final estará sujeta a análisis forenses.
J. O. R. fue trasladado a la Unidad Penal N° 44 de Batán, donde permanece bajo la custodia de la Justicia. La autopsia y los análisis forenses serán vitales para determinar la calificación legal del caso, que podría cambiar de lesiones a homicidio según los resultados incorporados al expediente.
La información policial indica que el detenido tiene antecedentes desde 2012, que incluyen una causa por encubrimiento de un motovehículo robado, otra por lesiones y daños, una captura por averiguación de paradero, así como incumplimientos de normas durante la pandemia y un allanamiento en enero de 2024 por abuso de arma y lesiones leves.
