Pese al terrible frío de la tarde del domingo, con apenas 4 grados en la ciudad, decenas de salteños salieron a las calles del centro para rendir homenaje a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, una de las advocaciones marianas más queridas por los fieles.

La iglesia San Alfonso celebra hoy la solemne fiesta en honor a la Virgen, en una jornada marcada por la fe, la oración y la profunda devoción popular. La procesión, prevista para las 15.30, reúne a familias, adultos mayores, niños, gauchos y devotos que acompañan la imagen por las calles céntricas de Salta.

La celebración es presidida por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, quien encabeza este momento central de la festividad. Bajo el lema “Con María escuchamos, con el corazón anunciamos”, la comunidad participa de una de las expresiones religiosas más tradicionales de la ciudad.

La previa
Desde las primeras horas del día, los fieles se acercaron al templo para participar de las misas y renovar pedidos, promesas y agradecimientos. La jornada comenzó con celebraciones a las 6, 7, 8, 9, 10 y 11, en el marco de la fiesta central, luego de los días de novena.

Tras la procesión, la comunidad se reunirá frente a la Legislatura, donde a las 17.30 está prevista la oración de consagración a la Virgen del Perpetuo Socorro. Más tarde, las actividades continuarán con misas en el templo a las 18.30 y 20.30.

La predicación está a cargo del padre Alfredo Reyna, de la Comunidad Redentorista, junto a sacerdotes diocesanos. Una vez más, el Perpetuo Socorro convocó a los salteños desde lo simple y profundo: la fe, la esperanza y la mirada puesta en María.

