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Milagro en Venezuela: rescataron con vida a Hernán Gil tras más de una semana bajo los escombros

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Después de más de una semana atrapado bajo toneladas de concreto, Hernán Gil fue rescatado con vida este jueves en Venezuela, en medio del operativo desplegado tras el fuerte terremoto que golpeó al norte del país.

La noticia fue confirmada por la Cruz Roja Costarricense a través de sus redes sociales, donde celebró el rescate con un mensaje breve y conmovedor: “¡Hernán está afuera!”. Minutos después, el sobreviviente fue trasladado en una ambulancia de la Cruz Roja Venezolana hacia un centro de salud.

Gil trabajaba como vigilante cuando los sismos provocaron el derrumbe del edificio en el que se encontraba. Según informaron los equipos de emergencia, quedó atrapado en una garita de seguridad, en un espacio reducido y de muy difícil acceso.

El rescate demandó 114 horas de trabajo continuo desde que fue ubicado con vida. Equipos internacionales especializados en búsqueda y rescate trabajaron con extrema precaución para evitar nuevos derrumbes mientras avanzaban entre los escombros.

Durante la madrugada, Bomberos de Chile difundió imágenes del momento en que los rescatistas lograron establecer contacto visual con Hernán. “Necesito que mires a la cámara”, le pidieron. Tras unos segundos de silencio, el hombre levantó la cabeza y respondió, confirmando que seguía con vida.

A partir de ese momento, el operativo se concentró en mantenerlo estable, hidratado y alimentado, mientras se retiraban restos de concreto de manera controlada. Cada movimiento debía ser calculado para no comprometer la estructura.

El caso de Hernán Gil se convirtió en una de las historias más impactantes dentro de la tragedia que atraviesa Venezuela, donde el terremoto dejó miles de muertos, heridos y damnificados. Más de 3.000 rescatistas de distintos países participaron en las tareas de búsqueda y asistencia.

Hasta el momento, no se informó oficialmente cuál es el estado de salud de Gil, aunque su rescate fue celebrado como una señal de esperanza en medio del desastre.