POPULARES

Así está hoy la habitación de Loan Peña: sus papás la mostraron intacta a dos años de su desaparición

Escuchar la nota

A dos años de la desaparición de Loan Danilo Peña, una de las imágenes más dolorosas del caso no está en el expediente judicial ni en las audiencias del juicio: está dentro de la casa familiar, en 9 de Julio, Corrientes.

Allí, María Noguera y José Peña mostraron cómo permanece la habitación del nene, exactamente como quedó el 13 de junio de 2024, el día en que fue visto por última vez. La cama sigue en su lugar, la mochila permanece colgada y los dibujos todavía decoran las paredes, como si el tiempo se hubiera detenido en esa última mañana. En medio de la espera y del avance de la causa, la decisión de los padres es tan simple como contundente: no mover nada hasta que Loan vuelva.

Así es la cama donde dormía Loan, que la familia mostró que sigue intacta esperando el regreso del niño correntino.

La frase que resume ese pacto silencioso dentro de la casa la dijo María, la mamá de Loan: “No vamos a sacar la cama hasta que aparezca”. El cuarto del niño permanece intacto desde que salió con su papá rumbo a la casa de su abuela Catalina.

La cama del nene sigue ubicada entre la de sus padres y la de su hermana, en la misma posición en que estaba cuando él se despidió con una frase que su mamá no puede olvidar: “Nos vemos más tarde, mami”. Ese recuerdo, repetido por María en distintas entrevistas, es hoy parte de una rutina atravesada por la ausencia, pero también por una esperanza que no se quebró con el paso del tiempo.

La escena, sin embargo, no termina en la puerta del dormitorio. Dentro de la misma casa, otros objetos siguen cargados de sentido. Una silla de la cocina que Loan usaba para comer continúa guardada, aunque ahora sostiene una garrafa por falta de espacio.

Según contó María, esa misma silla era la que el nene usaba para subirse y ayudarla a cocinar. Afuera, en el patio, su bicicleta y su acordeón también siguen guardados. José, el padre, se detuvo especialmente en ese instrumento y recordó que era uno de los juguetes preferidos de su hijo, con el que bailaba y se divertía. En esa casa, cada objeto funciona como una extensión de la espera.

Más allá de esa postal íntima, la exposición de la habitación también dejó ver cómo atraviesan emocionalmente estos dos años. María dijo que sigue convencida de que su hijo está vivo. “Mi corazón me dice que está vivo”, expresó, en una declaración que se repite como una certeza íntima y que es lo que la mantiene en pie.

También contó que en los últimos tiempos empezó a soñar seguido con Loan y que, en varias de esas escenas, aparecieron autos blancos, una imagen que asocia con algunos nombres que forman parte de la causa judicial. No se trata de pruebas ni de datos incorporados al expediente, sino del modo en que una madre intenta leer señales en medio de una espera insoportable.

La decisión de mostrar el cuarto del nene llega, además, en un momento clave del expediente. A dos años de la desaparición, comenzó el juicio oral por el caso Loan, con 17 imputados por distintos delitos relacionados con la presunta sustracción, ocultamiento y desvío de la investigación.

Según la acusación, siete personas llegaron al juicio señaladas por su posible participación directa en la desaparición del menor, mientras otras diez lo hicieron por maniobras de encubrimiento o entorpecimiento de la causa. Pese al avance judicial, el dato central sigue siendo el mismo que hace dos años: nadie sabe dónde está Loan.