El sorteo fue organizado por el municipio de Las Flores en colaboración con el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. En representación de la administración provincial, estuvo presente Silvina Batakis, actual ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano, y exministra de Economía nacional.
La actividad fue anunciada con gran entusiasmo, contando con la participación de la funcionaria provincial, concejales de diferentes partidos, medios locales y el intendente interino, Fabián Blanstein.
Sin embargo, lo que debería haber sido un día de alegría para algunos se volvió motivo de frustración para otros.
Según detalló el jefe comunal, quien ocupa el cargo provisionalmente tras la salida de Alberto Genelé, el sorteo fue llevado a cabo por la Escribanía General de la Provincia para asegurar transparencia en el proceso.
Las viviendas, financiadas por la provincia y construidas en terrenos municipales, suman un total de 72 y se prevé su entrega en aproximadamente siete meses. Sin embargo, el sorteo, realizado el 4 de junio, resultó contaminado por un error.
El problema surgió cuando, a raíz de las quejas de quienes siguieron el sorteo por streaming, se hizo evidente que no se había incluido la bolilla con el número cero (0) en el bolillero, afectando así a 139 postulantes que quedaron automáticamente excluidos.
“Había entre 50 y 60 personas en la sala, pero nadie advirtió la falla”, explicó Blanstein. Al finalizar el sorteo, y tras la firma de la escribana, las autoridades fueron notificadas del inconveniente, pero ya era demasiado tarde.
El intendente atribuyó el problema a un “error humano” cometido por la escribana general, Andrea Carelli, quien aceptó su responsabilidad.
Tras reconocer la situación, las autoridades municipales comenzaron a buscar alternativas junto con los organismos provinciales involucrados, incluyendo a Batakis, Paula Sidoti y Diego Menéndez.
Como resultado, decidieron anular el sorteo “viciado” del 4 y se iniciaron los preparativos para un nuevo proceso que permita adjudicar las más de 70 viviendas que se encuentran en un estado de incertidumbre.
Blanstein destacó que, aunque inicialmente consideró realizar un sorteo exclusivo para los 139 perjudicados, la idea ahora es que la Lotería de la Provincia se encargue de un nuevo sorteo para todos los que participaron en la ronda anterior.
Desde el entorno de Batakis se explicó que la quiniela provincial está equipada con un “sistema diseñado para este tipo de sorteos, que se basan en una base de datos específica”. Se estima que entre 1038 y 1400 personas podrían participar en el próximo sorteo, según fuentes cercanas.
La propuesta fue presentada el martes por el municipio al Honorable Concejo Deliberante de la Provincia como un proyecto de ordenanza.
Asimismo, tanto la Municipalidad como la Provincia no descartan posibles demandas por parte de aquellos que resultaron ganadores en el sorteo anulado. Blanstein manifestó su intención de “amortiguar la situación” de este grupo, mencionando la posibilidad de ofrecer “lotes”, aunque sin proporcionar más detalles.
