El Ente Regulador de los Servicios Públicos sancionó a Edesa con una multa superior a los 238 millones de pesos por las irregularidades detectadas en la facturación de energía eléctrica a 991 usuarios de General Güemes. Los fondos serán destinados íntegramente a compensar a los damnificados, quienes no deberán pagar ningún monto correspondiente a las facturas emitidas entre enero y mayo de este año.
La medida fue anunciada por el presidente del organismo, Carlos Saravia, quien atribuyó el problema a un defecto en la migración de datos realizada por la distribuidora durante el proceso de actualización tecnológica de su sistema.
«Lo que ha habido en Güemes es un error de facturación atribuible a la empresa Edesa por un defecto en la migración de datos», afirmó el funcionario.
Según explicó, las fallas provocaron que durante varios meses algunos usuarios recibieran facturas con consumos en cero. Posteriormente, la empresa acumuló esos registros y los incorporó en boletas posteriores, generando montos que, según el Ente Regulador, resultaban imposibles de afrontar para muchas familias.
La resolución establece que los 238 millones de pesos de la multa serán distribuidos entre los 991 usuarios afectados. El beneficio alcanzará tanto a quienes no abonaron las facturas cuestionadas como a aquellos que hicieron el esfuerzo de pagarlas, quienes recibirán créditos a favor en futuras liquidaciones.
«Los usuarios no van a pagar ni un peso desde enero»
«Los 991 usuarios no van a pagar ni un peso desde enero, cuando comenzaron las irregularidades, hasta la facturación de mayo», aseguró el titular del organismo.
La sanción surge luego de una auditoría preliminar iniciada tras los reclamos masivos de vecinos de General Güemes, que denunciaron incrementos extraordinarios en sus boletas de energía. Las protestas derivaron en reuniones entre usuarios, autoridades del Ente Regulador y representantes de la distribuidora.
Días atrás, el gerente general de Edesa, Jorge Salvano, había reconocido la existencia de inconvenientes vinculados al proceso de modernización tecnológica y al recambio de medidores. Según explicó, durante la transición algunos consumos no fueron registrados correctamente y terminaron siendo incorporados posteriormente en las facturas emitidas durante mayo.
La empresa anunció entonces que refacturaría los consumos observados, eliminaría el recupero de energía acumulada y emitiría nuevas boletas corrigiendo la situación. También informó que quienes ya habían abonado las facturas recibirían los créditos correspondientes.
Sin embargo, para el Ente Regulador la gravedad del episodio justificó una sanción económica extraordinaria. Saravia sostuvo que la actuación de la empresa puso en duda la confiabilidad del sistema de facturación y remarcó que la respuesta debía ser ejemplificadora para evitar situaciones similares en el futuro.
«Entendemos que es satisfactoria para los intereses de los usuarios y rigurosa como sanción para que no se repita», señaló.
