Al igual que el resto del Gabinete, el funcionario quedaba completamente desinformado sobre la justificación que, horas más tarde, ofrecería el jefe de Gabinete respecto a su actual situación financiera. Nadie había anticipado al equipo oficial cuál sería la táctica del ministro coordinador. “Nadie avisó nada”, se lamentaba.
Adorni reveló que posee medio millón de dólares en efectivo, logrado gracias a ahorros acumulados a lo largo de su vida y a inversiones fructíferas en criptomonedas, que realizó al margen del control fiscal. Afirmó que esa suma existía antes de asumir su cargo y que decidió invertirla recientemente debido a una necesidad familiar.
Durante las últimas semanas, Adorni, junto a sus asesores y letrados, estuvo buscando opciones legales. Esto no era para evitar un escándalo, como sostuvo Victoria Villarruel al manifestar en redes que “Me parece una vergüenza su accionar y sus explicaciones”.
Un colaborador oficial admitió: “Lo reputacional está perdido. Lo que debe hacer Manuel es resolver su causa por enriquecimiento ilícito”.
A pesar de esta situación, la Casa Rosada trató de presentar un discurso comprensible sobre el tema ante su círculo cercano. Se propuso comunicar que el jefe de Gabinete solo había omitido declarar su fortuna ante gobiernos previos, lo cual podría resonar de manera favorable en el ámbito libertario. Cuando se anunció la Ley de Inocencia Fiscal, se usó el lema: “Todos somos inocentes salvo que ARCA demuestre lo contrario”, una afirmación atribuida a Jose Luis Espert, un exdiputado libertario bajo investigación por presunto lavado de dinero.
En una entrevista, Adorni aseguró contar con el respaldo de todo el gabinete, pero, hasta la noche de ayer, ningún ministro se había manifestado en redes sociales al respecto, manteniendo un perfil bajo mientras aguardaban que el jefe de Gabinete se defendiera solo. Al menos dos relevantes miembros del entorno político de la Casa Rosada se retiraron deseando que no se solicitara un “operativo clamor” de parte de Karina Milei, tal como sucedió al principio del escándalo.
Hoy, la cúpula del Gobierno tendrá que ocultar cualquier malestar en la reunión de mesa política que Adorni presidirá en la Casa Rosada.
Uno que sí salió a respaldar a Adorni en redes fue Santiago Oría, director de Realizaciones Audiovisuales de Presidencia. “Listo, Manuel explicó todo perfecto y completo. Quedó clarísimo que no robó y que el periodismo mintió alevosamente. La Justicia va a cerrar el asunto y demostrará que es inocente. FIN”. Este comentario fue apoyado por el Presidente a través de un retuit.
Oría ha ganado más protagonismo en el Gobierno, ya que Karina le encargó configurar una estructura de redes que compita con los influencers cercanos a Santiago Caputo. La hermana del Presidente teme que sus rivales internos le “apaguen” esa esfera digital o que actúen en su contra.
“Oría está recibiendo muchas presiones”, reconoció una fuente de la Casa Rosada, en referencia a los recursos que comenzaron a asignarse a esta nueva organización. Tal tarea requiere, al menos, contar con un grupo de líderes de opinión que difundan narrativas efectivas. Por el momento, el cineasta cuenta con un sitio digital propio llamado Contra Relato, que tiene un diseño similar al de un medio afín, aunque con una cantidad de seguidores notablemente inferior.
Karina apunta, en primera instancia, a aquello que da poder a Caputo, el núcleo central de Las Fuerzas del Cielo: el control de la conversación oficialista en las redes sociales. “Nos quieren reemplazar pero no saben cómo hacerlo. No tienen cuentas que puedan guiar la conversación y, sobre todo, no entienden la lógica de las redes. Son autoritarios para dar órdenes y eso no funciona. La militancia amplifica orgánicamente lo que dicen el Gordo Dan o los pibes de Carajo porque se sienten representados”, expresó un referente del grupo.
Javier Milei se muestra cansado de estos enfrentamientos dentro de su equipo. “Javier no está contento con ese tema, está muy molesto. Pero no tiene el poder que solía tener para imponer orden. Teme que sus propios allegados generen problemas”, dijo un interlocutor cercano.
Adorni busca que la rectificación de sus declaraciones juradas funcione como un salvavidas en la causa que investiga si se enriqueció mediante su cargo público.
La resolución del caso depende del fiscal Gerardo Pollicita, quien espera que la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) finalice el peritaje contable sobre las finanzas del jefe de Gabinete. Los auxiliares de la Justicia también están revisando las criptomonedas de Adorni, que podrían confirmar las inversiones que mencionó recientemente.
Paralelamente, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, ha dado señales de querer establecer una relación más fluida con los tribunales. Su ministerio invitó a Ariel Lijo, juez de la causa Adorni, a un encuentro del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) en París. En ediciones pasadas, a dicho evento asistieron otros jueces federales que tienen lazos con Lijo.
“Ese viaje no cambiará las causas en trámite. Pero revela que, aunque hubo tensión por la designación de Mahiques, hoy hay una larga historia de amistad”, indicó un conocedor de esos entornos.
En otro orden, el Consejo de la Magistratura avanzó con el Concurso 461, que busca cubrir dos cargos en la Cámara Federal que resuelve los fallos de segunda instancia. Estos puestos son actualmente ocupados por jueces trasladados durante la gestión anterior. Entre los nombres que se elevarán para su elección, se destaca el propio Bertuzzi, quien se postuló, y Pablo Yadarola, juez en lo penal económico.
La situación de los jueces trasladados genera cierta controversia, ya que algunos afirman que deberían concursarse más de un cargo en idóneas circunstancias. Bruglia, por su parte, ha solicitado la suspensión del concurso.
El Presidente se mantiene apartado de todo este entramado judicial. Revisa, solamente, la lista de pliegos que Mahiques prepara antes de su envío al Senado. En cambio, el mandatario se concentra en los temas que más le apasionan, como la desregulación que le propone Federico Sturzenegger, las inversiones de “Toto” Caputo o su agenda internacional alineada con Estados Unidos e Israel.
Milei también pospone decisiones estratégicas para 2027, que ya generan tensiones entre sus colaboradores. El Presidente anhela que, al final del recorrido, la economía –actualmente impulsada por unos pocos sectores “ganadores”– beneficie a toda la población y ordene la situación electoral. Si finalmente, la dirigencia y la voluntad popular no lo respaldan para una nueva elección, se “volverá a la casa”, como recalca en sus entrevistas y discursos.
Una de las decisiones cruciales, que deberá tomarse en el mediano plazo, se relaciona con la fórmula presidencial para 2027. ¿Quién acompañará a Milei en la boleta? Existen quienes interpretan los movimientos de Patricia Bullrich en este sentido, como si buscara posicionarse como candidata a vice, asegurando apoyo electoral propio. Es decir, una compañera de fórmula que, en caso de éxito electoral, pueda ejercer poder significativo.
“Patricia actualmente busca representar a quienes la votaron en 2023. Eso representa un cuarto del electorado. Tiene sentido que aspire a una candidatura a vice que no sea meramente ceremonial y que, si gana, asuma funciones relevantes”, describe un miembro del espacio bullrichista.
Hay colaboradores de Milei que comparten esta línea y, de hecho, han sugerido acelerar la propuesta de conexión con Bullrich para neutralizar sus movimientos independientes.
No obstante, este plan enfrenta una significativa resistencia: Karina Milei. Ella se opone a otorgarle a Bullrich la candidatura a la Vicepresidencia. “No quiero otra Villarruel”, comunicó la hermana del Presidente a uno de sus asistentes en días recientes. De ser por Karina, Bullrich se quedaría como senadora durante todo su mandato.
La exministra de Seguridad, por su parte, se enfoca en construir poder político y evita comprometerse para el próximo año. “Poseo la capacidad de decisión propia y, en este momento, no deseo atarme a nada”, le expresa a su entorno. Sin embargo, ha señalado internamente -incluso se lo expresó directamente a Karina- que la alianza no puede prescindir de un acuerdo con PRO, lo que incluye negociar con los primos Macri para obtener apoyo del partido “en todo el país”.
Bullrich está cumpliendo 70 años pero pidió a su círculo cercano que no haya celebraciones. Considera que una fiesta es inapropiada en un contexto donde amplios sectores enfrentan dificultades en la industria y la construcción, que en abril experimentaron caídas del 2,1% y 4%, respectivamente, tras la recuperación de marzo. Esta elección revela una postura política. Además de elevar la vara republicana, ¿Bullrich comenzará a diferenciarse también en términos económicos? Su resistencia a festejos contrasta marcadamente con la declaración de Adorni sobre su medio millón de dólares “guardado”.
En contra de los deseos de Bullrich, el jefe de Gabinete ha organizado la compra de una torta para celebrar su cumpleaños en la reunión de mesa política de hoy.
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