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Desde US$10.000: conozca las modernas casitas de juego para niños de famosos

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El diseño infantil está viviendo un auge significativo, marcando un contraste con la anterior preferencia por los tonos vibrantes. En la actualidad, las paletas de colores pastel y los muebles de estilo boho y rústico están ganando terreno, y la naturaleza se ha vuelto un elemento central en la decoración.

Con una creciente importancia de la estética en todos los aspectos de la vida, el sector inmobiliario se está adentrando en el mundo infantil. Las tradicionales casitas para niños, que solían estar relegadas a los jardines o habitaciones cerradas, están siendo reemplazadas por elegantes mini mansiones, caracterizadas por un diseño minimalista y equipadas con electrodomésticos modernos, incluidos heladeras y aire acondicionado.

Esta tendencia, que ha visto un gran eco en plataformas como Pinterest, está en auge a nivel global. En Europa, por ejemplo, surgen casitas inspiradas en diversos estilos arquitectónicos, como el Movimiento Moderno, adaptados para el entorno infantil.

En Estados Unidos, la industria de estas mini mansiones también está en expansión, con múltiples modelos disponibles. Lilliput, una empresa especializada, ofrece diseños como la Grand Victorian desde US$27.999 o la Caramel Cottage a un precio de US$18.999, pensados para diferentes presupuestos.

Argentina se alinea con esta tendencia, y varios niños destacados ya disfrutan de estas mini mansiones, entre ellos Mirko, el hijo de Marley, y Matilda, la hija de Luciana Salazar.

Diversas compañías están surgiendo en este ámbito, pero Le Petite Maison es conocida por su empeño en replicar las características de una residencia real. Sus precios comienzan en US$10.000, aunque pueden aumentar dependiendo de la personalización y el estilo elegido.

“Trabajamos con un sistema constructivo en seco, lo que permite crear estructuras duraderas, eficientes y sin la necesidad de mantenimiento, tal como ocurre con una vivienda real”, comenta Natalia Tagliacozzo, cofundadora de la empresa junto a Victoria Parra. Agrega que el proyecto incluye terminaciones como:

Además, se pueden incorporar instalaciones como electricidad completa, iluminación, agua corriente, climatización, empapelados y alfombras.

Tagliacozzo menciona que las personalizaciones más populares incluyen:

Aunque muchos de los destinatarios de estas casitas son niños, las creadoras intentan no limitarse a esta idea. Un proyecto particularmente singular que recibieron fue el de una casita para un mini caballo falabella. Aunque el inquilino no podía hablar, eso no impidió que se añadieran detalles como estanterías con portarretratos, sillas o incluso empapelados con motivos ecuestres.

La evolución del diseño infantil ha sido notable en los últimos años. Las habitaciones, que antes presentaban colores intensos, ahora adoptan paletas suaves y tonos neutros. Los peluches, inspirados en personajes de películas, han sido reemplazados por juguetes que se asemejan a piezas de diseño, con colores neutros y formas simples.

“Hoy el diseño infantil ha evolucionado hacia propuestas mucho más sofisticadas, donde el juego se entrelaza con la arquitectura y el interiorismo”, explica Tagliacozzo.

En cuanto a las principales tendencias, la diseñadora de interiores Flor Fasci, de su propio estudio, menciona:

El arquitecto Claudio Magrini, de Santa Clara Residences, introduce un concepto relevante: “Es esencial crear refugios que fomenten la independencia desde un lugar de calma”.

Explica que anteriormente existía una sobreestimulación visual, mientras que ahora se busca un enfoque más orgánico, utilizando materiales naturales y texturas cálidas.

La funcionalidad también es un aspecto crucial. Aunque la estética tiene su peso, la practicidad no debe subestimarse. En este sentido, Antonella Elberg, jefa de interiorismo del Grupo 8.66, considera que los espacios de almacenamiento son “esenciales” y hace hincapié en la importancia de contar con estanterías bajas, cajones accesibles, baúles ligeros, y zonas bien definidas para dormir, jugar y estudiar.

“Muchas personas optan por muebles excesivamente altos que obligan a los niños a pedir ayuda para acceder a ellos”, coincide Magrini.

La planificación de los cuartos infantiles es fundamental. Los gustos cambian rápidamente, y con el crecimiento de los niños, tanto el mobiliario como la decoración pueden volverse obsoletos en poco tiempo.

“Uno de los errores más comunes es diseñar habitaciones demasiado infantiles”, explica Fasci.

En la misma línea, Elberg señala que la sobrecarga de estímulos visuales puede ser problemática, ya que reduce el área disponible para el juego y hace que los espacios sean menos funcionales.

Además, se recomienda evitar la decoración realizada con objetos frágiles que podrían convertirse en un riesgo, agrega Magrini.