Esequiel Barco -quien carga con ese error ortográfico en su nombre- ya pasó por Independiente y River, donde conquistó la Copa Sudamericana con Ariel Holan en 2017, y con el segundo el título local de la mano de Martín Demichelis.
Ahora, varado en el fútbol ruso, quiere regresar al país a través de un préstamo por un año y su destino preferido sería volver al club de Avellaneda.
Claro que para eso debería sortear algunos obstáculos, el principal sería el económico, ya que en el Spartak gana ocho millones de dólares por año teniendo que resignar mucho dinero ya que las alicaídas arcas del Rojo no están ni para soñar con semejantes erogaciones.
