Darío Barassi es mucho más que humor y carisma; detrás del conductor que hace reír al país, hay un fanático confeso del interiorismo y la arquitectura.
Así lo demostró al abrir las puertas de su refugio en el Tigre, una propiedad que se destaca por su estética racionalista moderna, una integración total con el entorno lacustre y un interiorismo que él mismo define como «más Deco».

La casa, fruto de la colaboración entre Estudio LAK (arquitectura) y Melazza (interiorismo y mobiliario), es una lección de cómo la arquitectura de vanguardia puede ser, al mismo tiempo, un hogar cálido y habitable.
«Hay un par de spots de mi casa que todas las noches los miro y digo: ‘sí beba, acá quiero estar, con esta vista‘. Me paso siempre, en todas mis casas, no solo en esta que es más Deco», escribió Barassi en su cuenta de Instagram revelando esa conexión íntima que tiene con el diseño de sus espacios.
El conductor sabe lo que quiere: «Es la luz, un poco de agua, flor y hojas, madera cálida y algo frío que parta al medio».

Una planta libre que abraza la doble altura
La arquitectura de Estudio LAK se percibe desde el momento en que se pisa el área social. La casa se organiza bajo un concepto de planta libre, donde el living, el comedor y la cocina conviven sin barreras visuales, pero delimitados por el mobiliario y los cambios de textura.
El gran protagonista es el vidriado envolvente: inmensos ventanales de piso a techo que diluyen la frontera entre el interior y el exterior, permitiendo que la vista al lago sea el cuadro principal de la casa.

En el área del living, la arquitectura juega con la doble altura. Este recurso no solo aporta monumentalidad y espacialidad, sino que permite una entrada de luz natural cenital que baña todo el espacio.
Es acá donde la escalera se convierte en un elemento escultórico: una estructura ligera de metal negro y madera cálida que parece flotar, conectando la planta baja con el primer piso y enmarcando la composición visual sin obstruir la luz.

El rincón del fuego: monumentalidad y texturas crudas
Si hay un espacio que define el espíritu matérico de la casa es el sector de la chimenea. Acá, Estudio LAK ejecutó una columna monumental revestida en piedra rústica, que sube por la doble altura y se convierte en el ancla visual del ambiente.

El sector se completa con dos sillones individuales de terciopelo verde musgo, dos banquetas negras, un par de mesas ratonas con libros a modo de decoración, y dos cómodos sofás en bouclé blanco repletos de almohadas en los que Darío disfruta cálidos momentos con amigos.
La fusión brutalista-cálida: El secreto de la materialidad
La fórmula que Barassi describe como «madera cálida y algo frío que parta al medio» es, arquitectónicamente, una ejecución magistral de contrastes matéricos.
La «parte fría» la aporta el hormigón visible en los techos y vigas estructurales. Los muros de hormigón con encofrado de tablas quedan expuestos, mostrando la textura cruda y las imperfecciones del material, lo que le da a la casa una identidad moderna y estructural.
Esa frialdad se equilibra de inmediato con la calidez de la madera. Se percibe en los techos, en los solados y, sobre todo, en el mobiliario diseñado a medida por Melazza.

Para «partir al medio» esa calidez, se suman elementos de hierro negro mate, presentes en las lámparas colgantes de estilo industrial y en la estructura de la cocina moderna.

Tres baños, tres propuestas de diseño
El nivel de detalle del interiorismo se traslada a los cuartos de baño, donde cada uno presenta una identidad propia, aunque unidos por la calidad de los materiales.



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