Buenos Aires, 22 mayo (NA) – La ambiciosa carrera de SpaceX hacia el espacio profundo sumó un capítulo de máxima tensión y dramatismo.
El 12º vuelo de prueba de su megacohete Starship concluyó con un desenlace accidentado, aunque la compañía logró rescatar un éxito clave: la nave completó un amerizaje controlado en el océano Índico a pesar de haber realizado gran parte de la travesía con uno de sus motores principales completamente fuera de servicio.
Este ensayo general, que combinó fallas mecánicas previas al despegue, una reentrada atmosférica extrema y una maniobra de descenso al límite de lo posible, sirvió para poner a prueba la resistencia del hardware de la compañía.
SpaceX trabaja en una carrera contrarreloj para poner a punto el sistema con un objetivo urgente: cumplir con el exigente cronograma de la NASA, que planea utilizar este vehículo para llevar astronautas de regreso a la superficie de la Luna en 2028. #AgenciaNA
