Buenos Aires, 16 mayo (NA)- La discusión por el abastecimiento de gas al Noroeste Argentino (NOA) escaló al centro de la escena política luego de que el bloque de senadores de Convicción Federal denunciara en la Cámara alta que, si no se completa la obra del Reversal/Reversión del Gasoducto Norte, las provincias del norte podrían terminar pagando este invierno gas importado hasta nueve veces más caro que el que se consume en la región centro del país.
La presidenta de la bancada, la senadora jujeña Carolina Moisés —integrante del bloque Convicción Federal y representante por Jujuy— planteó una cuestión de privilegio contra el presidente Javier Milei durante la sesión del Senado, responsabilizando al Gobierno por la crisis de abastecimiento en el norte y cuestionando la estrategia oficial de reemplazar infraestructura con “parches” regulatorios.
El eje del reclamo: una obra “estratégica” sin finalizar y un recorte del 35% a la industria, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
Moisés apuntó al doble impacto de la paralización o demora del Reversal/Reversión del Gasoducto Norte y a la Resolución 66/2026 de la Secretaría de Energía, que establece una “reconfiguración del sistema de transporte de gas natural” en el marco de la emergencia energética. La norma fue dictada el 12 de marzo y publicada el 13 de marzo de 2026.
En paralelo a la polémica parlamentaria, sectores industriales del NOA vienen señalando que, a partir de la aplicación de la resolución, la capacidad de transporte firme para la región se reduce de forma sustantiva: la Unión Industrial de Tucumán (UIT) denunció que la provisión firme pasará de 4,99 MMm³/d a 3,22 MMm³/d, lo que implica una merma de 1,77 MMm³/d (-35%) desde el 1º de mayo de 2026.
Moisés sostuvo que esa reducción es “solamente un parche” y que la raíz del problema es la falta de finalización de una obra de infraestructura “estratégica” para el abastecimiento del NOA.
La senadora advirtió que, ante el faltante de gas por red, el norte quedará más expuesto a abastecerse con gas importado o alternativas de mayor costo. En su intervención, señaló una brecha de precios que, según el planteo legislativo, expresa una desigualdad federal: “algunas provincias van a pagar 27 dólares mientras el resto del país paga 3”, dijo al comparar el costo del gas importado con el de los grandes centros de demanda.
Ese diferencial está en línea con las advertencias del sector industrial regional, que viene alertando que, si el abastecimiento por gasoducto no alcanza, la alternativa se vuelve “impagable” y erosiona la competitividad frente al AMBA y Córdoba.
La reversión del Gasoducto Norte es un proyecto concebido para cambiar el sentido histórico del flujo —de norte-sur a sur-norte— con el objetivo de reemplazar el gas que llegaba desde Bolivia por gas producido en Vaca Muerta, asegurando abastecimiento para el norte y el centro del país.
La obra incluyó la construcción de un gasoducto de 122 kilómetros y trabajos complementarios (loops y ampliaciones) junto con la reversión/adaptación de plantas compresoras para habilitar el nuevo flujo.
En el lanzamiento del proyecto, Energía Argentina (ENARSA) lo presentó como una obra “fundamental” para que el NOA reciba el gas de Vaca Muerta, en un contexto de declino de la cuenca noroeste y caída de los envíos desde Bolivia. #AgenciaNA.
