La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) anunció el nuevo mecanismo de actualización de haberes que entrará en vigencia a partir de mayo de 2026, con un incremento del 3,38% en las prestaciones.
Este ajuste se determina en función de la variación del IPC correspondiente al mes de marzo, indicador que se utiliza como referencia para calcular la movilidad de los ingresos previsionales.
QUÉ IMPORTANTES CAMBIOS TIENE ANSES PARA MAYO 2026
El nuevo esquema de movilidad implementado por la ANSES marca un cambio relevante: deja atrás las actualizaciones trimestrales y establece incrementos automáticos todos los meses. La medida busca que los ingresos previsionales acompañen con mayor rapidez la inflación, aunque todavía genera debate por el congelamiento de bonos complementarios y el desfase en la aplicación de los ajustes.
Este mecanismo fue definido mediante el Decreto 274/2024 y toma como referencia la variación del IPC con un retraso de dos meses. Por ejemplo, el aumento aplicado en mayo de 2026 se calcula en base a la inflación registrada en marzo, y se acredita de forma automática sin necesidad de realizar trámites. Si bien el objetivo es dar mayor previsibilidad, el rezago temporal sigue siendo un punto de discusión en contextos inflacionarios elevados.
CÓMO ES EL BONO EXTRAORDINARIO DE ANSES EN MAYO 2026
Con el incremento del 3,38%, la jubilación mínima se ubica en $393.174,10. A este monto se suma el bono extraordinario de $70.000 que el Gobierno continúa otorgando, lo que eleva el ingreso total a $463.174,10 para quienes perciben el haber más bajo.
Sin embargo, este refuerzo no se aplica de manera uniforme. Funciona como un complemento hasta alcanzar un tope determinado, por lo que no todos los beneficiarios reciben el monto completo. Por ejemplo, quienes cobran $420.000 no perciben $70.000 adicionales, sino solo la diferencia necesaria para llegar al límite fijado.
En el caso de los haberes más altos, también se aplica el aumento del 3,38%, pero sin el bono adicional. Así, la jubilación máxima asciende a $2.645.689,40, marcando una diferencia importante con respecto a los ingresos mínimos, ya que este segmento queda excluido de los refuerzos.
Por su parte, la PUAM está destinada a personas mayores de 65 años que no reúnen los años de aportes requeridos para jubilarse. Esta prestación equivale al 80% del haber mínimo y también se ajusta automáticamente. En mayo, el monto base será de $314.539,27 y alcanzará los $384.539,27 con el bono, bajo las mismas condiciones de tope.
Dentro del sistema, las Pensiones No Contributivas también se actualizan. En el caso de las pensiones por invalidez o vejez, el haber base será de $275.221,87, que se eleva a $345.221,87 con el refuerzo.
En tanto, la pensión para madres de siete hijos mantiene una particularidad: su valor se equipara al de la jubilación mínima. De esta forma, alcanza los $393.174,10 de base y llega a $463.174,10 con el bono, buscando garantizar un ingreso más elevado para uno de los sectores más vulnerables del sistema previsional.
