En los próximos Juegos Paralímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, el mundo volverá a poner el foco en la innovación aplicada al deporte adaptado. Allí, cuando los competidores desciendan por las pistas, no sería extraño que quien suba al podio utilice una prótesis creada por el propio Mike Schultz.
El atleta y veterano estadounidense, referente del para snowboard, desarrolló tecnología que ya es utilizada por numerosos deportistas de alto rendimiento. Según sus estimaciones, cerca de 25 competidores podrían participar en esta edición con equipamiento diseñado por él.
CÓMO ES LA EMOTIVA HISTORIA DE MIKE SCHULTZ
“Es una especie de arma de doble filo, porque desarrollo tecnología que también mejora el rendimiento de mis rivales. Pero lo veo como una situación en la que todos ganamos: si no soy yo quien sube al podio, seguramente será alguien que usa nuestro equipo, y eso también impulsa mi emprendimiento”, explicó Mike Schultz en una entrevista desde Minnesota al Comité Paralímpico Internacional. Además, destacó que él mismo arma cada una de las prótesis y que ver a atletas de élite elegirlas es una gran satisfacción.
La historia de Schultz cambió por completo en 2008, cuando sufrió una grave lesión de rodilla en una competencia de motonieves que derivó en la amputación de su pierna izquierda por encima de la rodilla. Lejos de abandonar el deporte, decidió crear su propia solución ante la falta de prótesis que se adaptaran a sus exigencias, y así, en 2010, dio inicio a su proyecto personal que luego se transformaría en un negocio.
Desde joven, su interés por la mecánica lo llevó a cuestionar y mejorar el funcionamiento de distintos dispositivos. En un principio, diseñó su prótesis para motocross y motonieves, pero un encuentro con un veterano amputado que practicaba snowboard adaptado lo llevó a explorar nuevas posibilidades. Ese momento marcó un giro en su carrera, ya que comenzó a entrenar snowboard, disciplina en la que hoy se destaca a nivel internacional.
Actualmente, sus desarrollos tienen una alta demanda y pueden utilizarse durante varios años. No solo se emplean en snowboard, sino también en actividades como ciclismo de montaña, surf, wakeboard, esquí acuático, equitación y entrenamiento físico.
En cuanto a la tecnología, Schultz explicó que su prótesis de uso cotidiano incorpora un sistema hidráulico y componentes electrónicos que regulan la respuesta del movimiento. El pie está compuesto por capas de materiales que funcionan como un resorte, permitiendo una rápida recuperación tras cada paso. Sin embargo, las prótesis deportivas funcionan de manera diferente: en el caso del snowboard, incluyen amortiguadores y sistemas que simulan la acción muscular, lo que exige transferir el peso para activar el movimiento.
En el plano competitivo, Mike Schultz logró importantes resultados, como la medalla de oro en snowboard cross SB-LL1 y la de plata en banked slalom en los Juegos Paralímpicos de Invierno PyeongChang 2018. Posteriormente, sumó otra medalla de plata en snowboard cross en los Juegos Paralímpicos de Invierno Beijing 2022.
A sus 44 años, y conocido como “Monster Mike” por su estilo agresivo sobre la tabla, Schultz asegura que aún tiene mucho por dar dentro del deporte, consolidándose como uno de los referentes más experimentados de su disciplina.
